La jefa de Gobierno de Ciudad de México, Clara Brugada, ha presentado una ambiciosa propuesta para reformar la Constitución de la capital con el fin de afrontar la crisis de vivienda que aqueja a la metrópoli. Entre los puntos más destacados de esta iniciativa se encuentra la limitación del aumento anual de los alquileres, el cual se alinearía con la inflación, asegurando así que los arrendatarios no se vean afectados por incrementos descontrolados en los precios de la renta.
Además, Brugada propone la creación de un organismo público dedicado a salvaguardar los derechos de inquilinos y arrendatarios, así como la incorporación del derecho al arraigo vecinal en la Constitución de la Ciudad de México. Esta medida, diseñada para frenar la gentrificación, busca evitar el desplazamiento de comunidades vulnerables hacia la periferia y preservar la identidad de los barrios tradicionales.
Con la firme intención de ser un referente a nivel nacional e internacional, la propuesta de Brugada busca ser la primera en su tipo en el mundo en establecer límites constitucionales al precio de los alquileres. La iniciativa, que aún debe ser revisada en el Congreso, podría avanzar durante un periodo extraordinario o en septiembre, preparando el terreno para la tan esperada Ley de Rentas Justas y Asequibles.
Entre las medidas adicionales, se contempla la regulación del mercado arrendatario mediante la obligatoriedad de registrar contratos de renta. Esta regulación tiene como propósito proteger a los inquilinos frente a abusos e incumplimientos, proporcionando una certeza jurídica tanto para arrendatarios como para propietarios. La jefa de Gobierno ha sido clara en desmentir cualquier desinformación que sugiera una amenaza a la propiedad privada, enfatizando que el objetivo es proteger los derechos de todos los involucrados.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, aún falta materializar una regularización efectiva de la vivienda en la ciudad, casi un año después de que se suscitaran protestas contra la gentrificación. La situación se ha agravado por la proliferación de plataformas como Airbnb y la llegada de turistas extranjeros que se instalan en sectores de alta plusvalía, reflejando una tendencia al alza en los costos de la vivienda.
A medida que se acerca el Mundial de Fútbol 2026, la Ciudad de México se encuentra bajo creciente presión por la especulación inmobiliaria. Los embates del mercado ya son evidentes, lo que añade un sentido de urgencia a la propuesta de Brugada y subraya la necesidad de acciones rápidas para salvaguardar el futuro de sus habitantes. La espera por cambios concretos en la legislación y su impacto en la vida cotidiana de miles de ciudadanos continúa, mientras la capital se convierte en un escenario de especulación y desafíos habitacionales sin precedentes.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























