En Puebla, el sector de la construcción enfrenta un notable incremento en los costos de mano de obra, alcanzando hasta un 8% en los últimos dos años. Este aumento se traduce en que los trabajadores de menor rango están percibiendo entre 3,000 y 3,500 pesos a la semana, una situación derivada de la escasez de personal. Francisco Javier Tejeda Ortega, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria de la Construcción (AMIC), señala que la necesidad de mano de obra ha llevado a los constructores a buscar personal en Tlaxcala.
Los empresarios del sector, urgidos por cumplir con los plazos de entrega de obras, se ven obligados a ofrecer condiciones de trabajo atractivas para mantener su plantilla. Sin embargo, hay quienes llegan al mercado laboral sin experiencia, pero con expectativas salariales elevadas. Este fenómeno ha coincidido con los ajustes en el salario mínimo, un aspecto que las empresas deben respetar conforme a la ley.
Puebla, con su considerable población y un continuo desarrollo en infraestructura, ha visto cómo sus trabajadores se especializan, lo que ha permitido que los salarios aumenten. Esta tendencia se ha visto acentuada por la participación de personal capacitado en proyectos de gran envergadura como el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas, brindando así a los poblanos la oportunidad de acceder a mejores ingresos.
Los salarios dentro del sector continuarán modificándose; un oficial de albañilería puede percibir actualmente alrededor de 4,500 pesos a la semana en obras públicas. La alta demanda de mano de obra y el costo elevado de los servicios han llevado a los promotores a buscar empleados en municipios vecinos, aun cuando esto puede complicar la logística de las obras.
Además, hay que considerar el impacto que la creciente inflación tiene sobre los precios de materiales como cemento, agregados pétreos y asfalto, que han subido un 4% debido al aumento en los combustibles utilizados para su transporte. Esta escalada de costos resulta crucial para el sector, pues influye directamente en los salarios y en la habilidad de los constructores para mantener un ritmo de producción adecuado.
El aumento en los proyectos públicos garantiza trabajo a lo largo del año, pero también implica que la mano de obra esté cotizando más alto, reflejando la realidad de un mercado laboral que, aunque retador, está en constante evolución. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la población afiliada al sector en Puebla supera los 50,000, lo que indica un robusto panorama laboral en medio de estas transformaciones.
En resumen, la construcción en Puebla presenta un escenario complejo que combina la escasez de personal, el aumento de salarios y un horizonte de proyectos que prometen continuar dinamizando el mercado laboral.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación



























