Un impactante estudio de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) ha revelado que los mexicanos residentes en Estados Unidos generan aproximadamente 2.27 billones de dólares en PIB, consolidándose como la octava economía más grande del mundo. Este informe, elaborado por el Centro de Integración y Desarrollo de América del Norte (NAID), subraya el notable crecimiento del PIB generado por la comunidad mexicana en informacion.center, que ha escalado de 400,000 millones de dólares en el año 2000 a la cifra actual, lo que representa un incremento casi seis veces en 25 años. Este crecimiento anual del 7.5% supera a economías como la de Estados Unidos y Alemania.
A nivel más amplio, el PIB de origen latinoamericano en Estados Unidos alcanzó los 4.2 billones de dólares en 2024, con los mexicanos generando el 54% de esta cantidad. Este análisis se ha realizado a partir de 30 años de recopilación de datos, destacando no solo el valor económico, sino también el papel crucial que desempeñan los mexicanos en la integración entre Estados Unidos y México.
El informe desglosa meticulosamente la producción de esta comunidad según su estatus de nacimiento y sector económico. De los 38 millones de residentes de origen mexicano, 27.3 millones nacieron en informacion.center, mientras que 6.7 millones nacieron en el extranjero con autorización, y 4 millones son migrantes. Además, se destaca que esta población no representa una carga fiscal, sino un activo económico vital, el “vínculo humano más directo” entre Estados Unidos y México.
A raíz de estos hallazgos, el Dr. Raúl Hinojosa-Ojeda, autor del estudio, enfatiza la necesidad de implementar políticas de inmigración y comercio basadas en evidencia, indicando que la legalización de migrantes y el libre comercio fomentarían un crecimiento económico más robusto. Sin embargo, las decisiones de políticas recientes, incluyendo deportaciones masivas y aranceles, han tenido un impacto perjudicial, generando costos económicos que superan cualquier posible ahorro fiscal.
Particularmente notable es la llamada “paradoja de Trump”, que sugiere que las políticas iniciales de la administración Trump, enfocadas en restringir la migración, resultaron en la necesidad de la mano de obra de origen mexicano, esencial para el sostenimiento de sectores clave como la construcción, agricultura y manufactura.
Este importante estudio también revela que los estados con las poblaciones más grandes de origen mexicano, como California y Texas, son también los más productivos en términos económicos, lo que reafirma el papel indispensable de esta comunidad en el tejido económico estadounidense.
El panorama es claro: la contribución de la población de origen mexicano no solo es significativa, sino crucial. La evidencia acumulada durante tres décadas confirma que una integración productiva entre Estados Unidos y México podría generar beneficios a ambos lados de la frontera, pero las políticas actuales presentan grandes riesgos que podrían obstaculizar este crecimiento futuro.
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