A solo dos horas de donde se libró un enfrentamiento letal entre fuerzas de seguridad y miembros del temido Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un ecosistema tecnológico vibrante y en desarrollo está floreciendo en Guadalajara, conocido como el “Silicon Valley mexicano”. Este contraste agudo es un reflejo del potencial de crecimiento de la segunda economía más grande de Latinoamérica, que, a pesar de su dinamismo, lucha con los estragos del crimen organizado.
Guadalajara ha atraído la atención internacional gracias a la notable concentración de empresas de electrónica y tecnologías de la información, incluyendo gigantes como Intel, IBM y Hewlett-Packard. Esto ha propiciado la creación de un robusto clúster industrial y de suministros, beneficiándose de la amplia oferta de ingenieros que egresan de sus universidades. La ciudad se ha convertido en un foco de innovación y crecimiento para startups en campos como semiconductores e inteligencia artificial, impulsando políticas gubernamentales que fomentan la inversión.
Sin embargo, la industria también ha sentido las repercusiones de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, el 22 de febrero. Este evento no solo conmocionó al país, sino que generó una ola de ataques y bloqueos que perturbaron la vida cotidiana en Jalisco, paralizando diversas actividades. A pesar de esto, empresarios del sector tecnológico expresan su resiliencia frente a la adversidad. Luis Rubén Chávez, CEO de Yotepresto, una fintech que ha canalizado 330 millones de dólares en préstamos en una década, menciona que los emprendedores están acostumbrados a lidiar con desafíos imprevistos. “El crimen es una variable más en los escenarios”, afirma, resaltando la determinación de continuar trabajando a pesar de la disrupción.
En México, alrededor de 800 empresas de tecnología financiera están operando, un número que se ha duplicado en solo tres años. La mayoría se encuentra en Ciudad de México, seguida de Guadalajara, que cuenta con infraestructura y conectividad favorables para la inversión. A pesar de un contexto nacional incierto, con una desinversión reciente, Guadalajara sigue siendo un lugar atractivo para los inversores. Felipe Uribe, de Corteza Capital, destaca el proceso complicado que vive informacion.center, pero permanece optimista sobre su largo plazo.
Los efectos del crimen organizado sobre la economía son palpables; las extorsiones encarecen los costos de las mercancías y muchas decisiones empresariales se ven obstaculizadas por el control territorial de cárteles como el CJNG. Sin embargo, el ecosistema tecnológico de Guadalajara desafía esta dinámica. Un empresario del sector lo resume: “es como un cáncer que México padece desde hace años. Este fue otro brote. Pero no lo va a matar”.
En un entorno global marcado por volatilidades y conflictos, los inversores están cada vez más atentos a las oportunidades en México, que destaca como un mercado clave para la inclusión financiera mediante la tecnología. Oriol Ros i Mas, de Kalonia Venture Partners, destaca que la situación actual no afecta su interés en informacion.center, considerando que hay enormes oportunidades por explorar.
Lo que ocurre en Guadalajara es un símbolo de la dualidad que enfrenta México en su camino hacia el progreso, desafiando la sombra del crimen organizado mientras busca crecer y atraer inversión. La resiliencia de los emprendedores en este marco sugiere que, a pesar de las dificultades, hay un futuro prometedor para la innovación y el desarrollo sostenible en esta región.
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