Estados Unidos e Irán parecen estar en la senda de un posible acuerdo que podría marcar un hito en la continuidad de la guerra en Medio Oriente y la reapertura del estrecho de Ormuz, una crucial vía marítima. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha señalado que un pacto destinado a poner fin al conflicto está más cerca que nunca, con expectativas de firma en un plazo de 24 horas.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que se prevé que el acuerdo se formalice inminentemente, lo que permitiría la apertura del estrecho de Ormuz casi de manera inmediata. Sin embargo, las declaraciones del portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán han sembrado dudas, indicando que no habrá firma el domingo y dejando la puerta abierta para negociaciones en días posteriores.
La situación ha estado marcada por tensiones, incluido un reciente intercambio de disparos entre Irán, Estados Unidos e Israel. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, la guerra ha paralizado la producción de petróleo y gas en la región, impactando los precios globales y generando una crisis en los suministros.
Con respecto al programa nuclear de Irán, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha declarado que se espera que los términos para abordarlo se ultimen en los próximos 60 días tras la firma del acuerdo, periodo que podría ser ampliado si las partes así lo deciden. Estados Unidos e Israel temen que las actividades nucleares de Irán puedan derivar en la obtención de armas nucleares, aunque Teherán insiste en que su programa tiene fines pacíficos.
En este contexto, un alto funcionario de la administración estadounidense ha mencionado que el acuerdo abriría la puerta al proceso de destrucción o retirada del uranio altamente enriquecido que posee Irán. Detalles técnicos sobre cómo se llevaría a cabo esta retirada aún no han sido revelados.
El acuerdo también plantea el levantamiento gradual de sanciones a Irán y la liberación de activos congelados. Declaraciones recientes indican que se espera la ceremonia de firma en los días siguientes, una vez que ambas partes aprueben el documento.
Irán ha expresado que el acuerdo debe incluir un alto al fuego en el Líbano, donde Israel continúa atacando a Hezbollah, un grupo que cuenta con el respaldo de Teherán. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha advertido sobre la posibilidad de una acción militar independiente de su país si la situación lo exige.
La complejidad de estas negociaciones y la inmediatez del contexto que rodea a estas potencias han generado expectativas cautelosas. Los próximos días podrían ser determinantes para el futuro del conflicto y la estabilidad en una región que tanto ha sufrido por la guerra.
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