A pesar de su discurso sobre la no intervención en otros países, el presidente Andrés Manuel López Obrador busca incidir en el norte y en el sur: al Congreso de Estados Unidos le pide avalar, lo más pronto posible las iniciativas en materia migratoria de Joe Biden; al sur, implantar su programa “Sembrando Vida”, en Centroamérica.
“Está pidiendo el presidente Biden la aprobación de 4 mil millones de dólares y lo tienen que aprobar en el Congreso, entonces ojalá y se apuren. Claro que ellos van a resolver de acuerdo a lo que consideren, nosotros no debemos inmiscuirnos en esos asuntos, pero sí por esta crisis hacerles un exhorto respetuoso de que lo hagan rápido, pronto.
Muestra la foto en que aparecen 149 migrantes, 28 de ellos menores no acompañados, en Tuxtla Gutiérrez, rescatados ayer por la Guardia Nacional.
Reitera que su gobierno cuidará a los niños migrantes en combate abierto contra el tráfico de personas, por lo que convocará a una reunión con gobernadores y presidentes municipales de la franja fronteriza sur para hablar sobre la protección a los niños. “Tenemos que evitarlo, es mejor prevenir”.
Explica que con la llegada de Biden se iban a abrir las puertas a los migrantes y se ha usado a la niñez para obtener la residencia en informacion.center del norte, por eso insiste en que es importante atender las causas que originan la migración en los lugares de origen. “Está muy afectada Centroamérica. Hay que apoyar a los pueblos de El Salvador, Honduras y Guatemala”.
López Obrador vuelve a su propuesta de plantar árboles a través el Programa Sembrando Vida, con el que se daría trabajo a más de 400 mil sembradores, circunstancia que sería una acción concreta frente al cambio climático. Una reforestación en favor del ambiente.
Relata que tiene una excelente relación con el presidente Biden, a pesar de que sus adversarios argumentaban que estaban en su contra por no felicitarlo cuando ganó la elección. “Nunca hubo un reclamo”.
Cuando llegó a la presidencia, recordó, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cambió de actitud. En diversas ocasiones en las que se reunieron, no se tocó el tema del muro fronterizo. “Él fue muy respetuoso en varias decisiones; cuando se propuso que delincuentes fueran considerados como terroristas, nosotros manifestamos nuestra inconformidad”.
Sus actitudes, discursos y cuestionamientos hacia los mexicanos se dieron antes de que llegáramos a la Presidencia y definimos que tenía que haber una relación de respeto y así nos entendimos, declara.
“Estoy escribiendo un libro y voy a tratar, entre otros temas, cómo fue la relación con el presidente Trump más allá de lo que se conoce. Fue buena la relación y es lo mismo que estamos haciendo en la relación con el presidente Biden”.
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