En los próximos días, México experimentará un importante descenso en las temperaturas, particularmente en el norte del país, debido a la llegada del frente frío número 31. Ante esta situación climática, el Gobierno de Nuevo León ha implementado medidas específicas para garantizar la seguridad de los estudiantes, permitiendo a los padres y tutores decidir sobre la asistencia a clases.
Las clases en el estado de Nuevo León están programadas para seguir adelante los días 26 y 27 de enero, aunque la asistencia será opcional. Esto significa que si las familias consideran que las condiciones son adversas, los niños podrán quedarse en casa sin penalización. La medida afecta a los niveles de educación inicial, preescolar, primaria, secundaria y educación especial, tanto en los turnos matutinos como vespertinos. Sin embargo, los estudiantes de preparatoria y universidad continuarán con sus actividades académicas como estaba previsto.
Se espera que durante estas fechas, las temperaturas en algunas áreas de Nuevo León alcancen los 0 grados centígrados, manteniendo condiciones frías a lo largo del día. Esta medida busca priorizar la salud y el bienestar de los estudiantes, ante el riesgo que representa el frío extremo.
En un contexto similar, la Secretaría de Educación y Deporte del estado de Chihuahua ha decidido suspender las clases presenciales para los estudiantes de nivel básico los mismos días, 26 y 27 de enero. En su lugar, se llevarán a cabo actividades académicas de forma remota, aunque algunas instituciones también pueden optar por suspender completamente las clases debido a cortes de luz provocados por el clima.
Estas decisiones subrayan la importancia de la seguridad de los alumnos y su adaptación ante condiciones climáticas adversas, asegurando que el bienestar de los estudiantes sea siempre una prioridad.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación



























