Irán ha rechazado una propuesta formulada por Estados Unidos para establecer un alto el fuego de 48 horas, en medio de la creciente incertidumbre provocada por las supuestas negociaciones entre ambos países destinadas a poner fin al conflicto que se desató a finales de febrero. Esta ofensiva ha sido liderada por Estados Unidos e Israel, lo que ha intensificado las tensiones en la región.
Una fuente anónima de la agencia de noticias Fars comunicó que el ofrecimiento estadounidense, transmitido a través de un país amigo, no fue aceptado por Teherán. La negativa de Irán se evidenció más en la continua ejecución de ataques que en cualquier respuesta formal por escrito. Este rechazo llega tras días de intercambios contradictorios entre las autoridades de ambos países sobre la posibilidad de diálogos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró recientemente que las autoridades iraníes habían solicitado un alto el fuego, una afirmación que fue desmentida al día siguiente por el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, quien acusó a Estados Unidos de hacer “demandas irracionales”.
La situación humanitaria es grave. Según las autoridades iraníes, ya han perdido la vida 2,076 personas, incluidos 216 menores, desde que comenzó la ofensiva el 28 de febrero. La Media Luna Roja iraní reportó que los bombardeos han dejado más de 100,000 edificios civiles en ruinas o dañados, de los cuales casi 40,000 están en Teherán, la capital. Además, alrededor de 600 escuelas y casi 300 centros de salud han sido alcanzados durante las violencias que han tenido lugar a lo largo de estas cuatro semanas.
El clima de desconcierto se torna palpable mientras las posibilidades de un diálogo efectivo parecen cada vez más lejanas. Las afirmaciones de ambas partes continúan sin un consenso claro, dejando a la población civil en una situación de vulnerabilidad extrema.
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