La tormenta tropical Boris ha cobrado fuerza frente a las costas del Pacífico mexicano, generando serias alertas en los estados de Guerrero y Oaxaca. Este fenómeno meteorológico, que se localizaba a 100 kilómetros al sur-suroeste de Punta Maldonado y a 185 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, se encuentra en el centro de la preocupación gubernamental debido a su potencial para provocar lluvias torrenciales, vientos de hasta 110 kilómetros por hora y oleaje que podría alcanzar hasta cinco metros.
Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), emitido el 8 de junio de 2026, Boris presenta vientos sostenidos de 75 kilómetros por hora, con rachas que alcanzan hasta 95 kilómetros. Su desplazamiento hacia el noreste a seis kilómetros por hora aumenta el riesgo sobre las áreas costeras.
Las autoridades han estimado que la tormenta podría dejar entre 150 y 250 milímetros de lluvia en varias regiones de Guerrero y Oaxaca, principalmente en las zonas costeras y del sureste. Además, se prevén precipitaciones intensas en estados como Jalisco, Colima y Michoacán; muy fuertes en el Estado de México; y fuertes en la Ciudad de México y Morelos. Ante esta situación, se han habilitado 620 albergues en 85 municipios de Guerrero y 58 en la región del Itsmo de Oaxaca, asegurando que la población vulnerable tenga un lugar seguro donde resguardarse.
Con el objetivo de proteger a la población, el gobierno ha suspendido las clases en las regiones más amenazadas por el impacto de Boris. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) ha emitido alertas sobre la posibilidad de deslaves, aumento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en áreas bajas, instando a la población a mantenerse atenta a los avisos meteorológicos y seguir las recomendaciones de Protección Civil.
Para complicar aún más la situación, se ha establecido una zona de prevención desde Lagunas de Chacahua, Oaxaca, hasta Técpan de Galeana, Guerrero, en preparación para los efectos de la tormenta. Los pronósticos han establecido que, además de las precipitaciones, se registrarán rachas de viento que oscilarán entre 90 y 110 kilómetros por hora en las costas de Guerrero, así como de 70 a 90 kilómetros por hora en Michoacán y el occidente de Oaxaca, y hasta 70 kilómetros en Jalisco y Colima. El oleaje provocará condiciones peligrosas en las costas de Guerrero, Michoacán y Oaxaca, con olas que podrían llegar a medir entre cuatro y cinco metros.
En respuesta a esta amenaza, la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) y el gobierno de Guerrero han activado un Puesto de Comando Interinstitucional en Chilpancingo. Este centro de operaciones tiene como objetivo coordinar las acciones de prevención y respuesta entre los distintos niveles de gobierno ante posibles emergencias. Más de 30,000 elementos de las Fuerzas Armadas se encuentran en máxima alerta como parte del Plan DN-III y el Plan Marina.
A medida que Boris continúa su trayectoria, es crucial que los ciudadanos permanezcan informados y sigan las instrucciones de las autoridades competentes para garantizar la seguridad de todos. La situación sigue siendo crítica, y el seguimiento de los reportes meteorológicos será vital en las próximas horas.
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