Con el inicio de 2026, el Estado de México implementará un endurecimiento de las sanciones viales, centrándose especialmente en las multas dirigidas a automovilistas que no respeten el programa “Hoy No Circula”. Esta medida no solo busca mejorar la calidad del aire, sino también disuadir a los conductores de infringir las normas viales establecidas. A partir de febrero de 2026, quienes no cumplan con las restricciones de circulación se enfrentarán a sanciones económicas sustanciales.
Desde la mencionada fecha, el monto de la multa base por circular en un día prohibido será de 20 Unidades de Medida y Actualización (UMAs). Con el valor actualizado de la UMA en 117.31 pesos, esto se traduce en un costo mínimo de 2,346 pesos. Este monto será aplicable para quienes incurran en una infracción por primera vez según su terminación de placa o calcomanía. Es importante destacar que las sanciones serán significativamente más severas para los reincidentes o en casos considerados agravados, lo que eleva esta infracción a una de las más onerosas del reglamento de tránsito en el Estado de México.
Adicionalmente, la actualización de las sanciones también afectará a los propietarios de vehículos que no cumplan con las normativas de verificación vehicular y emisiones contaminantes. En este contexto, la verificación extemporánea conllevará una multa de 30 UMAs, equivalente a 3,519 pesos, mientras que rebasar los límites máximos de emisiones implicará una penalización de 24 UMAs, unos 2,815 pesos, además del posible retiro de la placa del vehículo.
Con este reforzamiento de las normas, se busca no solo penalizar a quienes infrinjan las regulaciones, sino también incentivar el cumplimiento de las normativas medioambientales. Así, los conductores tienen la oportunidad de evitar sanciones elevadas, optando por realizar los trámites necesarios y mantener sus vehículos en condiciones adecuadas.
Planificar adecuadamente las actividades diarias en función del “Hoy No Circula” y estar al día con las obligaciones vehiculares puede resultar más rentable y menos problemático que enfrentar las multas. En este contexto, resulta evidente que cumplir con las regulaciones ambientales no solo es un deber cívico, sino también una decisión financiera prudente.
Las nuevas tarifas, que entran en vigencia en febrero de 2026, resaltan la importancia de ser proactivos en el cumplimiento de las normas establecidas por las autoridades. Permiten a los conductores evitar gastos imprevistos y problemas adicionales que pueden generar inconvenientes significativos.
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