Este sábado, la presidenta Claudia Sheinbaum se presentó ante un Zócalo repleto, donde más de 600 mil personas se congregaron en apoyo al oficialismo, demostrando una imagen de unidad y fortaleza en medio de los recientes cuestionamientos por parte de la oposición. En su discurso, que se extendió por más de una hora, la mandataria destacó que, en su mayoría, la Generación Z apoya la transformación que su administración impulsa, reafirmando que su gobierno busca dar continuidad a la cuarta transformación de México.
Sheinbaum, en compañía de su gabinete y líderes estatales, hizo un recuento de los logros alcanzados por el partido Morena desde que Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia hace siete años. Subrayó la importancia de separar el poder económico del político, una meta que considera esencial para el bienestar de la República. Con firmeza, aseguró: “Hay quienes no han entendido que México ya cambió”, en clara alusión a las fuerzas opositoras.
Resaltó que, a pesar de las campañas en redes sociales en su contra, no podrán desviar el correo de un pueblo dispuesto a defender su gobierno. “La razón y la justicia siempre prevalecen”, sentenció, defendiendo los principios y la historia del movimiento que representa.
En medio de su discurso, la presidenta también aprovechó la ocasión para criticar, sin mencionarlo directamente, a Ricardo Salinas Pliego, quien enfrenta problemas judiciales con el SAT. Recordó que la constitución prohíbe la condonación de deudas y enfatizó que no se debe regresar a un sistema de privilegios que beneficie a unos pocos.
Entre los hitos mencionados en su intervención, destacó la reciente aprobación de una ley general de aguas, que ha suscitado controversias tanto en la oposición como entre algunos sectores campesinos. También hizo hincapié en la relación bilateral con Estados Unidos, mencionando su encuentro reciente con el presidente Donald Trump, resaltando la construcción de un acuerdo seguro que prioriza el respeto por la soberanía de México.
La mandataria también se dirigió a la crítica que ha recibido por parte de la oposición respecto a la supuesta represión de los jóvenes durante las movilizaciones. Negó las acusaciones y afirmó que su gobierno apoya a quienes buscan construir un futuro, defendiendo que “la patria no se defiende buscando injerencia extranjera”.
Hacia el cierre de su exposición, Sheinbaum enfatizó los valores que sustentan la 4T: la honestidad y la cercanía con la gente. Afirmó que el progreso no está reñido con la justicia social y que un país puede avanzar sin dejar a nadie atrás. “La transformación no es solo económica y social, sino también ética y moral”, concluyó, instando a no alejarse del pueblo y a predicar con el ejemplo como pilares de su gestión.
Este evento se presenta como un claro indicador de la disposición del oficialismo para enfrentar los desafíos políticos actuales y reafirmar su compromiso con la transformación social del país, a menos de un año de las próximas elecciones.
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