En Puebla, el sector restaurantero respira un aire de tranquilidad tras el reciente homicidio de tres personas fuera del conocido establecimiento Sala de Despecho, situado en el vibrante corredor gastronómico de Angelópolis. José Juan Sánchez Martínez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), afirma que hasta la fecha no existe evidencia de “cobros de piso” o extorsiones por parte del crimen organizado entre sus agremiados.
A pesar de la grave situación que repercutió en la comunidad, Sánchez Martínez asegura que los restauranteros han aprendido a manejar intentos de chantaje. Algunos empresarios han recibido llamadas amenazantes, pero afirman que esos intentos no se han concretado, gracias a su conocimiento de las acciones adecuadas a seguir en estas circunstancias.
Interesantemente, las actividades del sector no han mostrado una disminución significativa a pesar del ocurrido asesinato, y la afluencia de comensales en la zona se mantiene estable. La seguridad se ha intensificado con mayor presencia policial, lo que ha contribuido a proporcionar una sensación de calma en los restaurantes. Sánchez Martínez menciona que, aunque esperaban una reducción en la asistencia de clientes tras los hechos violentos, este temor no se materializó, ya que los poblanos continúan disfrutando de la gastronomía local sin rebufos de miedo.
Conscientes de la realidad de la violencia en algunas partes del país, se hace un llamado a los empresarios para que trabajen en conjunto con las fuerzas de seguridad y refuercen sus medidas de protección. La instalación de videocámaras conectadas al C5 es una recomendación clave para prevenir cualquier eventualidad en sus establecimientos.
A pesar de las inquietudes sobre la presencia de bandas criminales, el dirigente de la Canirac en Puebla señala que, afortunadamente, no ha habido registros de grupos delictivos solicitando cuotas a cambio de seguridad en la región, algo que se presenta con mayor frecuencia en otras entidades del país.
Con un panorama que, aunque amenazante, ha sido manejado con diligencia por parte de los restauranteros, la comunidad puede estar atenta y unida ante cualquier intento de extorsión. Las capacitaciones brindadas por el gobierno local están diseñadas para reforzar la respuesta de los empresarios ante amenazas de este tipo, lo que les permite actuar con mayor seguridad y confianza.
En conclusión, el sector restaurantero en Puebla se mantiene firme y resiliente, enfrentando retos sin dejarse llevar por el temor. Mientras los esfuerzos por colaborar con la seguridad pública continúan, la gastronomía local sigue siendo un punto de encuentro clave, ofreciendo a los ciudadanos un espacio para disfrutar y compartir, a pesar de las sombras que la violencia a veces proyecta en el horizonte.
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