En un contexto donde la tecnología ha redefinido las dinámicas laborales, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión está considerando una iniciativa clave que podría transformar la Ley Federal del Trabajo (LFT) en México. Propuesta por el diputado Héctor Alfonso de la Garza Villarreal, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), este proyecto busca reconocer las actividades realizadas fuera del horario laboral a través de dispositivos digitales como tiempo efectivo de trabajo.
El objetivo de esta reforma es claro: garantizar que las personas trabajadoras que permanecen disponibles para sus empleadores más allá de su jornada habitual reciban el reconocimiento y la remuneración que les corresponde. Esta propuesta implica añadir un segundo párrafo al artículo 64 de la LFT, estableciendo que cualquier tiempo dedicado a labores fuera de la jornada oficial se considere parte de la misma. Esta regulación es pertinente, dado el creciente uso de tecnologías de la información que facilitan la conexión constante entre empleados y empleadores.
La necesidad de este cambio se hace evidente ante fenómenos contemporáneos como la hiperconectividad. Según un estudio de Adecco, el 45% de las personas no se desconectan de su trabajo al finalizar su jornada, y seis de cada diez reportan sentimientos de estrés tras revisar correos electrónicos fuera del horario establecido. Este estado de conexión continua no solo desdibuja los límites entre la vida personal y profesional, sino que también puede contribuir al aumento de problemas de salud mental como el estrés y el burnout.
La reforma no solo se enfoca en la desconexión digital, sino que también tiene como finalidad evitar la simulación de jornadas laborales que se extienden más allá de lo pactado. El diputado resalta que esta legislación ayudaría a proteger la salud física y mental de los trabajadores, al mismo tiempo que equilibraría sus vidas laborales y personales, combatiendo un fenómeno que se ha descrito como “trabajo invisible”: ese tiempo que las personas dedican a tareas laborales sin recibir reconocimiento ni compensación.
A pesar de la importancia de esta iniciativa, el debate sobre el derecho a la desconexión digital ha enfrentado obstáculos en el Congreso, donde su discusión quedó detenida en las comisiones del Senado, pese a haber sido aprobada por los Diputados. La situación resalta un vacío normativo en la LFT que es urgente abordar.
La legislación actual, que menciona que el tiempo de una jornada laboral es solo cuando la persona está a disposición del patrón, no contempla adecuadamente el uso de tecnologías en el mundo laboral moderno. Con la propuesta en consideración, se abre una puerta hacia un reconocimiento más justo del tiempo trabajado, ayudando a formalizar el derecho a desconectarse y asegurando que se remuneren las horas efectivas, sin importar cuándo se presten.
Este pequeño pero significativo cambio podría no solo mejorar las condiciones laborales, sino también fomentar un entorno donde los trabajadores puedan disfrutar de su tiempo personal sin la presión de la constante disponibilidad. Al final, se trata de establecer un equilibrio esencial en un mundo laboral que no muestra señales de desacelerar su rapidez.
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