La Comisión Federal de Electricidad (CFE) asume un papel crucial en la reactivación económica de México, según la directora de la empresa pública, Emilia Calleja. Su enfoque enfatiza que el desarrollo económico depende de un suministro energético confiable. Calleja se encuentra al mando de una nueva estrategia eléctrica que prioriza la colaboración entre el sector público y privado mediante contratos mixtos, dejando atrás el modelo de competencia libre.
Bajo este nuevo esquema, el gobierno mexicano se compromete a tener una participación mayoritaria en el sector, con la ambición de que el abasto de energía no represente un obstáculo para las inversiones en informacion.center. En su análisis, Calleja destaca que actualmente la generación de electricidad se divide en un 54% para la CFE y un 46% para la inversión privada, algo que considera como un punto de partida para forjar alianzas más estratégicas.
Uno de sus objetivos inmediatos es la creación de modelos de contratos que incentiven la inversión privada, preferentemente nacional. El interés del sector privado ha sido palpable; numerosas empresas han solicitado reuniones para explorar oportunidades de inversión.
Calleja, quien es la primera mujer en dirigir la CFE, posee más de 20 años de trayectoria en la empresa. Su estilo comunicativo es directo y pragmático, lo que sugiere un enfoque resolutivo ante los retos actuales. La creación de estos contratos está en marcha, con una meta de completarlos para octubre de este año, anticipándose al Primer Informe Presidencial de Claudia Sheinbaum en septiembre.
Recientemente, el gobierno presentó el Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional, que busca satisfacer la demanda de electricidad hasta el año 2030. Este plan prevé un incremento de 29,074 megawatts en la capacidad instalada a través de una inversión de 22,377 millones de dólares, donde se prevé que los privados contribuyan con 6,400 megawatts, principalmente de fuentes renovables.
Este ambicioso plan incluye 51 proyectos de distintas fuentes energéticas, desde energía eólica hasta fotovoltaica, que contribuirán a alcanzar el suministro energético necesario para el desarrollo del país. Entre ellos se destacan proyectos específicos que están en diversas etapas de implementación, algunos incluso desde la administración del ex presidente López Obrador.
Calleja ha manifestado su compromiso por lograr que el 99% de la población mexicana tenga acceso a electricidad, y el éxito de este objetivo depende directamente de la efectividad del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional. La confianza en que esta nueva estrategia funcione es palpable, aunque los desafíos son significativos. La energía eléctrica se considera un insumo esencial para el crecimiento económico del país, y la CFE se encuentra en el centro de esta vital transformación.
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