Una reciente disputa interna en la Liga Sindical Obrero Mexicana (LSOM) ha comenzado a impactar negativamente las operaciones de Delta Staffing, generando preocupaciones sobre la estabilidad laboral de la empresa. Este conflicto, que ha visto una escalada en las tensiones, ha resultado en una disminución de pedidos y carga de trabajo provenientes de Estados Unidos y Canadá, lo que representa indudablemente un riesgo para la empresa.
Jorge Sales Boyoli, representante legal de Delta Staffing, ha señalado que la raíz del problema radica en una pugna legal y administrativa ocasionada por una solicitud de una facción del sindicato, que busca que las cuotas sindicales de los trabajadores se depositen en cuentas personales. Esta petición carece de respaldo legal dentro de los marcos de representación colectiva, lo que ha llevado a una confrontación entre diferentes secciones del sindicato. El descontento ha llegado hasta el punto de que la facción disidente intenta desconocer al actual secretario general, quien posee la constancia de representatividad formal ante las autoridades laborales.
Las tensiones se han traducido en paros de labores que no cuentan con el respaldo de los procedimientos adecuados. Sales Boyoli explicó que “todas estas acciones se ejecutaron al margen de los procedimientos normativos”, indicando que hubo desobediencia al trabajo contratado, ya que no se convocó a ninguna asamblea para tal efecto. La empresa ha levantado un acta ante notario solicitando la prueba de dicha asamblea, la cual no fue presentada por los inconformes.
En medio de este contexto complicado, la postura de Delta Staffing es conformarse con el marco normativo vigente y no interferir en las decisiones internas del sindicato. El asesor corporativo enfatizó que la empresa respeta el derecho de los trabajadores y su libertad sindical, aunque actualmente enfrenta retos que afectan su productividad. “Estamos en medio de una lucha que le está pasando factura a la productividad de la compañía”, declaró.
Delta Staffing también hizo un llamado a resolver estas diferencias internas a través de los canales institucionales, ya que el conflicto actual pone en riesgo no solo su operatividad, sino también el sustento de mil familias que dependen de su actividad. Los clientes de Estados Unidos y Canadá han comenzado a frenar sus envíos, lo que agrava aún más la crítica situación laboral.
Por su parte, la Liga Sindical Mexicana está en proceso de revisión salarial y del contrato colectivo de trabajo, con una posible huelga programada para agosto. Sin embargo, la organización gremial necesita primero resolver su disputa interna antes de continuar con las negociaciones formales con la empresa.
Esta situación pone el foco en uno de los aspectos más vulnerables de la economía laboral contemporánea: cómo las divisiones internas pueden no solo afectar a una organización, sino también comprometer el bienestar de muchas familias. La atención ahora se centra en cómo se desenvolverán las negociaciones y si se encontrarán soluciones que restauren la estabilidad laboral y financiera de Delta Staffing.
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