Estrategia de Estados Unidos hacia Cuba causa impacto en la economía del país
El secretario de Estado Marco Rubio reconoció que la presión económica ejercida por Washington ha tenido un impacto significativo en la economía cubana.

La estrategia de Estados Unidos para someter a Cuba está haciendo mella en el país, según declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio.
El secretario de Estado estadounidense reconoció recientemente que la presión económica ejercida por Washington ha tenido un impacto significativo en la economía cubana. La falta de divisas y la escasez de bienes básicos han afectado a la mayoría de la población, que lucha para sobrevivir en medio de largos cortes de electricidad y una vida cada vez más precaria.
Sin embargo, una nueva clase privada ha surgido en Cuba, encargándose de las tareas que antes correspondían al Estado. Esto incluye abastecer farmacias, importar y distribuir combustible diésel, así como garantizar la venta de alimentos. Esta realidad es un cambio significativo con respecto a la Cuba del castrismo.
La población cubana generalmente no percibe los cambios que están ocurriendo en el país. Los apagones eléctricos prolongados y la falta de desayuno o uniformes para los niños son solo algunos ejemplos de las dificultades diarias con las que se enfrentan muchos ciudadanos.
Pero sí son conscientes de estos cambios los nuevos ricos cubanos, así como la familia Castro. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio reconoció recientemente que Cuba ya ha caído bajo el peso de la presión económica internacional.
La estrategia de Estados Unidos hacia Cuba ha sido marcada por cambios de rumbo y ambigüedades desde el inicio del gobierno de Donald Trump. En un primer momento, se pensó que iba a seguir la misma línea que en Venezuela, donde las fuerzas estadounidenses apoyaron al presidente Juan Guaidó para derrocar a Nicolás Maduro.
Sin embargo, en Cuba, las cosas no han sido tan claras. La agenda de la Casa Blanca ha priorizado sus intereses en Oriente Próximo desde el principio, lo que significa que los problemas cubanos han tenido que esperar.
Entre visitas a la isla de altos directivos de la CIA y diálogos con la familia Castro, el Gobierno de Estados Unidos nunca ha dejado claro cuál es su plan con la isla. La gente se preguntaba si iba a presenciar en La Habana la misma operación que en Caracas.
La primera señal de que las cosas no iban a ser tan simples llegó cuando se hicieron públicas las primeras negociaciones con los cubanos. En ese momento, ya era evidente que la Casa Blanca había priorizado sus intereses en otras partes del mundo.
El secretario de Estado Marco Rubio ha sido uno de los principales artífices de la política estadounidense hacia Cuba. Ha cambiado su discurso sobre el tema varias veces, pasando de hablar de cambios económicos a políticos y ahora afirmando que la transformación es imposible de posponer.
La estrategia de Estados Unidos hacia Cuba ha sido objeto de múltiples cambios en los últimos años, lo que ha dejado a figuras como Marco Rubio en una posición difícil para reaccionar ante las declaraciones del presidente.
Andy Gómez, exdirector del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, cree que el panorama actual es similar a una telenovela, con un escenario cambiante que incluye rumores sobre drones sobrevolando el cielo habanero y portaaviones cerca de las aguas cubanas.
La guerra en Irán ha sido otra variable que ha influido en la narrativa alrededor de Cuba, ya que el presidente Trump ha insinuado que acelerará el cambio prometido una vez resuelta la situación en Oriente Próximo.
En un reciente encuentro del Escudo de las Américas en Nueva York, Trump bromeó sobre dejar a su secretario de Estado "en medio de Cuba" en un futuro cercano, con la ayuda de un portaaviones que lo llevaría allí y lo dejaría para resolver el resto.
La falta de claridad en la narrativa ha sido constante desde hace nueve meses, con filtraciones contradictorias que llegan desde la Casa Blanca y rumores sobre negociaciones pacíficas que no se han confirmado.
En un giro contradictorio, mientras Donald Trump afirmaba que Estados Unidos podría llegar a un acuerdo con Cuba, se reveló que la Reserva del Ejército estadounidense está evaluando la posibilidad de enviar fuerzas policiales y personal médico al Comando Sur para apoyar un posible ataque a la isla.
Esta estrategia forma parte de una política de Washington que busca acorralar al Gobierno cubano con sanciones cada vez más severas. Según el senador republicano Marco Rubio, estas medidas son las más fuertes en la historia de la relación bilateral entre ambos países.
La falta de petróleo en Cuba se ha convertido en un problema grave para la isla. Excepto por un cargamento que llegó en marzo a bordo del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, no ha entrado combustible desde aliados de La Habana. Ahora, el sector privado es el encargado de importar gasolina y otros productos básicos desde Estados Unidos.
La Casa Blanca continúa aplicando medidas restrictivas que afectan a la economía cubana. Casi cada mes anuncia nuevas restricciones bancarias o financieras que limitan las opciones del Gobierno cubano para obtener recursos. En este contexto, Cuba se ha quedado sola en su lucha contra las sanciones de Washington, sin el apoyo de Venezuela, su principal proveedor hasta hace poco.
La economía cubana ha visto un cambio significativo en su estructura comercial, especialmente en lo que respecta a las importaciones de bienes y servicios.
Según estudios del economista Ricardo Torres, el país ha aumentado sustancialmente sus importaciones de combustible, alimentos y productos de consumo. De hecho, las cifras han alcanzado récord para finales de 2026.
Entre los artículos importados se destacan los pollos congelados, que llegan a la isla por un valor de unos 118 millones de dólares. También hay una gran cantidad de derivados del petróleo y vehículos que circulan por las calles de La Habana.
Las exportaciones hacia Estados Unidos también han aumentado significativamente, alcanzando casi 700 millones de dólares este año, un crecimiento del 61% con respecto a la misma fecha en el año anterior.
Se están implementando medidas que crean nuevas dependencias y obligaciones en Cuba, lo que podría debilitar la economía isleña.
La importación de combustible y la industria minera son los sectores más afectados por estas políticas, ya que empresas como Sherrit han abandonado el país debido a las sanciones. Inversores estadounidenses están aprovechando esta situación para negociar con Estados Unidos y obtener participaciones en Cuba, lo que podría llevar al dominio de la economía isleña por parte de empresas norteamericanas.
La estrategia de Estados Unidos busca crear un vacío económico en Cuba que pueda ser llenado por sus propias empresas, lo que podría tener graves consecuencias para la soberanía y la independencia del país.
Datos basados en información reportada originalmente por El País México.
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