La gastronomía española está haciendo una fuerte presencia en Ciudad de México, no solamente como una muestra de productos, sino como un movimiento que aboga por el intercambio cultural y la colaboración culinaria. En mayo de 2026, el evento Spain Fusion reunió en el emblemático Convento de San Hipólito a más de 650 profesionales del ámbito gastronómico, incluyendo chefs, bodegueros, productores, importadores, distribuidores y prensas especializadas. Este convento, un edificio del siglo XVI, se convirtió en un escenario perfecto para discutir la cocina contemporánea y los lazos entre España y México.
Organizado por Vocento Gastronomía y respaldado por ICEX y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a través de varias iniciativas, el evento tuvo como objetivo situar la despensa española en el mercado mexicano, destacando productos clave como el vino, aceite de oliva, embutidos, quesos y dulces. Pero no solo se trató de una exhibición; también se exploraron las ideas de algunos de los chefs más influyentes de España.
Luis Martí, director de Marketing y Desarrollo de Negocio de Vocento Gastronomía, señaló el rol de Spain Fusion como una plataforma internacional que busca dar mayor visibilidad a la cocina española. Lo que diferenciaba este evento de una feria tradicional fueron las innovadoras actividades que incluyeron ponencias, catas, demostraciones culinarias y una cena final para invitados especiales.
Entre los destacados estuvo el chef Paco Pérez, quien expresó una interesante reflexión al comparar la salsa romesco de Catalunya con el mole mexicano. Ambos, según él, comparten una lógica en la construcción de sabores profundos, y se planteó la cuestión de cómo una salsa tradicional puede cruzar fronteras sin perder su esencia.
Iván Cerdeño, chef del restaurante Iván Cerdeño en Toledo, presentó su interpretación del taco toledano, un plato que utilizó baghir —un pan de origen árabe— en lugar de tortilla. Su propuesta incluía jabalí, encurtidos y un mole innovador, reflejando el mestizaje cultural que caracteriza a la cocina de Toledo.
Paco Roncero, también presente, habló sobre cómo la creatividad y la tecnología se entrelazan en su cocina, destacando un enfoque de observación activa del entorno como clave para la innovación culinaria. En su equipo trabaja con chefs de diferentes nacionalidades, evidenciando la riqueza que aporta el mestizaje en su preparación de platillos.
Carolina Álvarez, chef mexicana radicada en Valencia, ofreció una perspectiva fresca al narrar su experiencia de fusionar la técnica mediterránea con la memoria mexicana. Su plato más icónico, un fartón valenciano relleno de mole blanco, simboliza la rica herencia cultural que une a ambos países.
El vino español tuvo un papel protagónico en el evento, gracias a catas dirigidas por Fernando Mora, Master of Wine. La autenticidad del vino español fue tema central, subrayando que cada botella es reflejo de su geografía específica.
Spain Fusion 2026 culminó con una cena exclusiva donde los chefs mencionados reinterpretaron las ideas discutidas a lo largo del día, llevando a la mesa una fusión que celebra la riqueza cultural y los sabores que comparten España y México. Esta iniciativa no solo resalta la importancia de la gastronomía en la construcción de relaciones comerciales, sino que también evidencia cómo la comida puede ser un puente entre culturas.
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