Los estadounidenses podrían experimentar una notable disminución en el precio de la gasolina, que podría situarse por debajo de los tres dólares por galón para el próximo verano, un periodo tradicionalmente asociado a viajes familiares. Así lo afirmó este domingo el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright. Este alivio en los precios está vinculado a la expectativa de que la guerra contra Irán, que ha impulsado el costo del petróleo, llegue a su fin en un futuro cercano.
En una intervención en el programa “Meet the Press” de NBC, Wright advirtió que los consumidores seguirán enfrentando precios altos de la gasolina durante algunas semanas más, pero confía en que, con la reducción del riesgo que representa la guerra para el suministro energético global, el mercado comenzará a estabilizarse.
El conflicto en Oriente Medio ha generado una crisis energética significativa. Desde que comenzó la guerra contra Irán por parte de EE.UU. e Israel el 28 de febrero, el precio promedio de la gasolina en EE.UU. ha pasado de 2.94 dólares por galón a 3.70 dólares, de acuerdo con datos de la plataforma GasBuddy. Irán ha ejercido control sobre el estrecho de Ormuz, crucial para el transporte de aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que ha incrementado aún más los precios.
El secretario de Energía destacó que una vez finalizada la guerra, se prevé un panorama con mayor disponibilidad de energía y precios más bajos, reduciendo así los riesgos tanto para los soldados estadounidenses como para el comercio en la región. Sin embargo, Wright también advirtió que en tiempos de guerra, las garantías son inestables.
El ex presidente Donald Trump, en declaraciones recientes, expresó que tras la finalización del conflicto, el precio del petróleo podría descender significativamente, incluso más allá de los niveles históricos obtenidos durante su administración. Aseguró que Israel, EE.UU. y sus aliados deberían estar preparados para actuar en consecuencia para mantener el estrecho de Ormuz abierto, y sugirió que otros países como China, Francia y el Reino Unido podrían enviar buques de guerra para asegurar esta vital ruta energética.
Por su parte, Wright se mostró optimista respecto a mantener el diálogo con naciones afectadas y subrayó la importancia fundamental de esta vía para economías dependientes de sus flujos de petróleo, como Japón, Corea del Sur y la India. Se espera que los esfuerzos conjuntos alcancen el objetivo de reabrir el estrecho, lo que podría ser aún más crucial para China que para EE.UU.
A medida que la situación evoluciona, muchos observadores y ciudadanos aguardan el impacto que estas dinámicas en el suministro energético tendrán no solo en los precios de la gasolina, sino también en la estabilidad económica y geopolítica de la región. Sin embargo, las incertidumbres inherentes a los conflictos bélicos y sus repercusiones globales continúan siendo un factor que modifica la previsibilidad de los mercados.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























