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Búsqueda de personas desaparecidas en El Salvador continúa siendo un problema persistente

Dos madres salvadoreñas comparten su historia y denuncian los obstáculos burocráticos que enfrentan en la búsqueda de sus hijos desaparecidos.

“No me voy a rendir hasta encontrarlo”: La lucha incesante de las madres salvadoreñas que buscan a sus hijos desaparecidos
Fuente: Infobae América

El dolor de la ausencia ha sido una constante en el país centroamericano. Para las familias que han perdido seres queridos, la incertidumbre sobre su paradero es un peso insoportable que hace que cada hora pase como una eternidad.

Ante la disolución de diversas organizaciones de apoyo humanitario y el agotamiento de recursos para acompañar a las víctimas, algunos grupos se han convertido en la trinchera de resiliencia de estas familias. El Bloque de Búsqueda de Personas Desaparecidas es uno de ellos.

En una entrevista con Infobae, dos madres salvadoreñas compartieron su historia y denunciaron los obstáculos burocráticos que enfrentan en su búsqueda. Josefa Mejías López y Guadalupe Beatriz Hernández Balzar han convertido la búsqueda de sus hijos desaparecidos en una lucha incesante.

El caso de Juan Antonio Mejía Mejía es uno de los muchos que se han multiplicado en el país. El joven de 26 años trabajaba repartiendo agua embotellada en el municipio de Ilopango cuando desapareció el sábado 14 de abril de 2018.

Josefa ha estado buscando a su hijo desaparecido durante dos años, visitando instituciones y comandancias para obtener información sobre su paradero. Al principio, le dijeron que debía esperar 72 horas antes de presentar una denuncia formal, lo que la dejó sin respuesta en las primeras horas después del desaparecimiento.

La falta de empatía por parte de las autoridades fue un tema recurrente en el proceso de búsqueda. Josefa relató que fue sometida a entrevistas repetitivas en la Fiscalía General de la República, pero no obtuvo avances sobre los registros telefónicos relacionados con su hijo.

A lo largo del tiempo, ha recorrido una larga lista de lugares y instituciones en busca de cualquier información sobre el paradero de su hijo. Ha visitado comandancias, centros penales, la morgue de Medicina Legal, el Seguro Social e incluso instalaciones de las Fuerzas Armadas, pero no ha encontrado respuestas que satisfagan su búsqueda.

Josefa, una de las madres que buscan a sus hijos desaparecidos en El Salvador, ha expresado temores sobre situaciones de riesgo que enfrentaban sus hijos antes de su desaparición. Juan Antonio, hijo de Josefa, había mencionado presiones por cobro de extorsión o "renta en zonas como Las Margaritas en Soyapango y conflictos personales en su entorno cercano.

A pesar de que se le pidió a Josefa que proporcionara una muestra de ADN después del hallazgo de restos en Cumbres de San Bartolo, que vestían prendas similares a las de su hijo, no hubo coincidencia con la prueba. Ahora, exige la creación de un banco genético unificado para evitar que las muestras se pierdan y puedan ser utilizadas en el futuro.

Josefa ha expresado su fe en la búsqueda de su hijo, afirmando que no quiere morir sin saber qué le pasó a Juan Antonio ni siquiera encontrar su cuerpo. Ella y otras madres están pidiendo apoyo para crear una ley que les permita tener acceso a un banco genético para respaldar sus investigaciones.

En el departamento de La Libertad, la madre de Marcela Jacqueline Rojas Hernández también sigue luchando por encontrar a su hija desaparecida en abril de 2021. Su caso es uno de los muchos que siguen sin resolver, y las madres continúan buscando respuestas para sus preguntas sobre el paradero de sus hijos.

Marcela era una joven que trabajaba en un negocio del mercado San Miguelito en San Salvador, donde se ocupaba de crear hermosos arreglos florales para satisfacer a los clientes.

La vida laboral de Marcela la llevaba a pasar largas horas en el mercado, por lo que había decidido alquilar un cuarto en un mesón ubicado en la zona de Don Rúa, cerca del lugar donde trabajaba. De esta manera, podía ahorrar tiempo y energía dedicada al viaje diario desde su hogar en La Libertad.

La pareja formada por Marcela y Ricardo Alfredo Durán compartía una vida juntos, tanto profesional como personalmente, ya que ambos se desempeñaban en el mismo sector del mercado San Miguelito. Sin embargo, un día, su familia comenzó a notar algo extraño: ninguno de ellos se presentaba a trabajar ni regresaba a la habitación.

La familia de Marcela se alarmó cuando no recibieron noticias de sus seres queridos y decidió iniciar una búsqueda desesperada por encontrarlos. Guadalupe, madre de Marcela, fue a visitar centros asistenciales, morgues y hospitales en busca de cualquier información sobre el paradero de su hija.

La respuesta institucional que recibió Guadalupe en la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) fue sorprendentemente fría. A pesar de sus esfuerzos por obtener ayuda, incluso llegó a ser advertida por los funcionarios para que se centrara en cuidar a su hijo que todavía estaba con vida y no seguiera buscando a alguien que podría haber fallecido.

La lucha de las madres salvadoreñas por encontrar a sus hijos desaparecidos es un proceso lleno de desafíos y adversidades. A pesar de los obstáculos que enfrentan, algunas han encontrado apoyo en colectivos como el Bloque de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que les brinda asesoría jurídica y un espacio seguro para hablar sin miedo.

La incorporación a este colectivo ha sido fundamental para las madres, ya que les ha devuelto la fuerza necesaria para seguir buscando a sus hijos. Según una de ellas, el apoyo de sus compañeras de lucha ha sido crucial para exigir que el Estado no abandone a las familias ni a los niños que han quedado en la orfandad.

La búsqueda incesante de los hijos desaparecidos es un recuerdo doloroso para las madres, pero ellas no se rinden. Yo en lo personal quisiera que nos apoyaran", expresaron, destacando que solo piden ser escuchadas y que sus necesidades sean atendidas, especialmente cuando se trata de los niños que han quedado sin hogar.

Datos basados en información reportada originalmente por Infobae América.

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