Ataques con drones aumentan significativamente en el Mar Negro
Los ataques con drones han afectado a buques mercantes en Bulgaria y Ucrania, según el primer ministro Rumen Radev y el gobernador regional de Odesa Oleh Kiper.

Los ataques con drones en el Mar Negro han aumentado significativamente, lo que pone en riesgo los flujos comerciales ya saturados de la región y evalúa la capacidad de reacción de la OTAN para proteger sus intereses.
Recientemente, dos buques de carga general fueron atacados por drones aéreos y navales en la zona económica exclusiva de Bulgaria, un país miembro de la alianza militar. Según el primer ministro Rumen Radev, estos ataques nocturnos son "absolutamente inaceptables" y violan el derecho internacional y la práctica marítima.
Además de los ataques en Bulgaria, otro buque mercante resultó dañado por un ataque con drones rusos que causó la muerte de una persona. El gobernador regional de Odesa, Oleh Kiper, confirmó este incidente a través del servicio de mensajería Telegram.
Los ataques en las zonas económicas exclusivas de los países de la OTAN no son un fenómeno nuevo. Anteriormente, se han registrado incursiones con drones en Polonia y Rumanía, lo que indica una estrategia de Rusia para probar la capacidad de reacción de la alianza sin llegar a realizar ataques a gran escala contra su territorio.
Estos incidentes están teniendo un impacto significativo en el transporte marítimo en el Mar Negro, aumentando los costos de los seguros y dificultando enormemente las operaciones marítimas. La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de la OTAN para proteger sus intereses en la región.
El Mar Negro se ha convertido en un corredor cada vez más precario para el comercio agrícola, lo que suscita preocupación sobre la capacidad de Rusia y Ucrania para llegar a los compradores globales.
Los puertos situados en las costas rumanas y búlgaras han ofrecido alternativas importantes a los comerciantes afectados por las interrupciones en otras partes de la región, como Constanza, Varna y Burgas.
Sin embargo, el aumento de riesgos en torno a estas rutas amenaza con reducir aún más estas opciones, lo que podría tener consecuencias para los costos de flete y los precios de los cereales.
El ministro búlgaro de Defensa, Krasimir Karakachanov, también se refirió al tema en un acto celebrado en Sofía el martes, donde destacó la importancia de encontrar una solución a la crisis.
La situación plantea interrogantes sobre la capacidad de la OTAN para proteger sus intereses en la región y responder a los ataques contra barcos comerciales.
La situación en el Mar Negro ha empeorado con la pérdida de dos barcos comerciales que transportaban carga valiosa.
Un buque de carga turco que transportaba maíz se incendió y hundió en la zona económica exclusiva de Rumania, dejando un saldo de dos tripulantes muertos según informó el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. El barco fue alcanzado por dos drones rusos.
También resultó afectado un ferry búlgaro que pasaba por la zona y rescató a los 18 tripulantes del buque con bandera de Palaos que se incendió mientras transportaba trigo, según informó el presidente búlgaro Radev. El otro barco atacado durante la noche se hundió sin que se tenga información sobre su tripulación ni su carga.
La operación de búsqueda y rescate continúa para encontrar a los tripulantes del buque con bandera togolesa, mientras las autoridades búlgaras vigilan otro barco que se encuentra a la deriva frente a la costa búlgara, un incidente que ocurrió en agosto.
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano Andrii Sybiha expresó su preocupación por la situación, indicando que la libertad de navegación ya no tiene sentido si Rusia puede convertir el ejercicio del comercio en un riesgo para los civiles.
Las autoridades podrían tomar medidas si el barco llega a aguas territoriales de Bulgaria o Rumania. La presidenta Iliana Yotova ha convocado una reunión del consejo de seguridad para analizar los riesgos que plantea la invasión rusa en Ucrania. El objetivo es evaluar la situación y determinar si se requieren acciones adicionales.
Madeleine Overgaard, gerente sénior de datos agrícolas de Kpler, afirmó que los dos buques atacados durante la noche navegaban hacia o desde puertos ucranianos. Aunque no hay pruebas claras de una amenaza directa contra los barcos que utilizan los principales puertos búlgaros y rumanos, los ataques han ampliado la zona de alto riesgo.
Los buques ahora pueden enfrentarse a mayores riesgos al entrar en el Mar Negro, incluso si se acercan a los puertos ucranos. La situación es más peligrosa que antes para las naves comerciales que navegan por esta región.
Datos basados en información reportada originalmente por El Financiero Mundo.
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