https://informacion.center.com/

Amancio Ortega sigue incrementando su cartera de activos inmobiliarios y financieros, en los que invierte de manera intensiva a través de las distintas ramificaciones de su holding Pontegadea. El empresario gallego, accionista mayoritario de Inditex con un 60% de su capital, acabó 2025 rozando los 9.000 millones de euros en activos de ese tipo en las diferentes sociedades que el grupo tiene instaladas en Luxemburgo, y bajo las que reúne las inversiones que Ortega realiza fuera de España y del Reino Unido, donde tiene radicados sus propios conglomerados empresariales.
En concreto, contaba con 8.908,6 millones de euros en activos valorados a precio de coste, es decir, por lo pagado en su momento por hacerse con ellos, y que penden de la sociedad Pontegadea Luxembourg, creada en 2024. Esta, a su vez, tiene como matriz última la española Pontegadea Inversiones.
Esta filial recoge los activos inmobiliarios y logísticos adquiridos en Estados Unidos, Canadá, Países Bajos, Alemania, Italia, Irlanda y Francia. Además, también controla otras dos sociedades luxemburguesas, Pontegadea Shareholdings y Pontegadea RE. A través de la primera entró en el capital de las empresas Q-Park y PD Ports, de las que posee una participación minoritaria. La segunda tiene su objeto social dedicado al ámbito inmobiliario, aunque con un valor menor.
Esa cifra de 8.908,6 millones de activos gestionados desde Luxemburgo supone un incremento del 25% respecto al año anterior. Varios factores influyen en ese crecimiento. El primero, la incorporación de las inversiones de su filial francesa, que no estaban en 2024 y que sumaron casi 375 millones de euros al balance total. Como publicó CincoDías en febrero pasado, dicha filial dependía de la matriz española Pontegadea Inversiones, de la que se escindió para ser absorbida por la luxemburguesa.
Las continuas adquisiciones que Ortega realizó en el mercado norteamericano también fueron un elemento clave para el crecimiento del valor de la cartera. Los activos en Canadá crecieron un 27%, en 282,5 millones, durante 2025; y un 5%, en 248 millones, en Estados Unidos. En el primero de esos mercados, Pontegadea adquirió durante el pasado año el edificio The Post, un complejo de oficinas ubicado en el centro de Vancouver ocupado por Amazon. En territorio estadounidense, Ortega adquirió activos como el Sabadell Financial Center, un inmueble de 31 pisos ubicado en Miami y donde Banco Sabadell tiene sus oficinas en EE UU. Precisamente, la filial estadounidense Ponte Gadea USA es la que cuenta con los activos de mayor valor: supone 4.906 millones de los 8.908 que dependen de Luxemburgo.
El crecimiento por adquisiciones no se quedó ahí. En Países Bajos, el valor de la cartera se elevó un 55% tras añadir 178 millones de euros. Allí compró el año pasado el centro logístico AMS05, aledaño al aeropuerto de Schipol (Ámsterdam), y el Hotel Avani, situado también en la capital neerlandesa. Además, el holding inmobiliario adquirió dos activos en Luxemburgo, uno de ellos el edificio de la sede donde se ubican sus oficinas en informacion.center, por un valor conjunto de 84 millones de euros.
El impulso de PD Ports
Pero, aun con todas estas operaciones, el mayor impulso registrado el año pasado en el valor de los activos de Pontegadea Luxembourg llegó del lado de las nuevas participadas. Y en concreto de una: PD Ports.
Hace justo un año, el conglomerado inversor acordó la adquisición del 49% de la empresa británica de gestión portuaria y logística PD Ports al fondo Brookfield Asset Management, que mantiene desde entonces el 51% de la empresa. Esta cuenta con 11 instalaciones en terreno británico, entre las que destaca el puerto de Teesport, uno de los 10 mayores de Europa.
Una operación de la que, entonces, no trascendió precio, pero que las cuentas de Pontegadea Shareholdindgs Luxembourg, que fue la que la acometió, sí detallan. En concreto, fueron 506,1 millones de euros lo que abonó por ese 49%, cantidad que se suma al valor total de los activos. Para ejecutarla, recibió una aportación de fondos de su matriz por esa misma cantidad.
Esta adquisición fue la primera que Ortega realizó en un operador de infraestructuras portuarias. En febrero de este año, de la mano del fondo Macquarie, participó en la compra del operador australiano Qube, en una opa valorada en unos 7.000 millones de euros. Pontegadea tendrá en torno al 15% de esta empresa, en la que ha invertido, de nuevo, a través de dicha sociedad luxemburguesa. Esta también ejecutó la inversión en el operador de aparcamientos Q-Park, de la que ostenta el 20% tras abonar en 2024 un total de 395 millones de euros.
Diversificación
La inversión en empresas de infraestructuras de transporte o energía es una de las principales patas del actual rumbo estratégico de Pontegadea, que persigue una mayor diversificación de su cartera inversora. Siempre bajo unas premisas: hacerlo en países con seguridad jurídica, a través de inversiones minoritarias en compañías con una caja estable y que operen en sectores previsibles. En esos principios encajan Q-Park, PD Ports y Qube, así como Enagás (5% de participación), Redeia (5%), o el operador portugués de electricidad y gas REN (13,7%). También participa, junto a Telefónica, en la firma de cable submarino Telxius, de la que tiene un 30%. Ambas han iniciado el proceso para su venta.
En el ámbito del ladrillo, la actividad no ha parado en 2026. Ortega ya ha adquirido un edificio de apartamentos en Boston, un centro logístico en Canadá y otro en Países Bajos, y negocia hacerse con un rascacielos en Chicago. Solo por los dividendos de Inditex, su máximo accionista cobra este año 3.234 millones, que le sirven para acometer sus inversiones en este ámbito.
La decisión de aglutinar los activos europeos, estadounidenses y canadienses bajo una sociedad radicada en Luxemburgo se ha explicado desde Pontegadea por la especialización de su legislación en materia inmobiliaria, y también por las mayores facilidades que presenta a la hora de realizar operaciones financieras que mueven centenares de millones de euros. La empresa rechaza que se deba a motivos de fiscalidad, ya que, explica, los activos de cada país tributan allí donde están, y en cualquier caso, la filial luxemburguesa sigue dependiendo de un holding español.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación.


























