Después de más de dos décadas, el director Danny Boyle y el guionista Alex Garland se han reunido para presentar 28 Years Later, la esperada tercera entrega de la franquicia 28 Days Later. Desde el principio, se concibió un plan para una trilogía que comenzaría con 28 Years Later y continuaría con The Bone Temple, ambas centradas en la historia de Spike (Alfie Williams), un joven que ha crecido en una Inglaterra infectada por un virus de rabia. En la próxima entrega, Cillian Murphy retoma su papel como Jim, quien parece estar atrapado en una Gran Bretaña todavía en cuarentena, casi treinta años después de su despertar en un hospital de Londres desierto.
Esta trilogía promete ser un hito dentro del género de terror, algo que se ha vuelto poco común en la era del streaming. Sin duda, pocos filmes del género pueden presumir de contar con un ganador del Oscar en su elenco. La historia promete intensificarse en The Bone Temple, donde, en su regreso a la pantalla, Murphy presenta a Jim viviendo en una cabaña aislada con su hija adolescente, solo para ver su tranquilidad interrumpida por la aparición de Spike y su compañera Kellie (Erin Kellyman), quienes son perseguidos por una multitud de infectados.
Sin embargo, el futuro de esta trilogía puede depender del éxito en taquilla de sus predecesores. En CinemaCon, Boyle destacó que la posible producción de la tercera parte está atada al apoyo del público: “El CEO de Sony Pictures, Tom Rothman, aún no nos ha asegurado financiamiento para la tercera entrega, y por eso es crucial que el público acuda a las salas de cine el 20 de junio para apoyar el próximo apocalipsis”.
A pesar de haber sido bien recibidas por la crítica, ambas películas, 28 Years Later y The Bone Temple, parecen haber incluido elementos que alienaron a algunos espectadores. En lugar de ser las típicas películas de zombies de acción, se presentan como obras temáticamente densas y experimentales, que exploran las profundidades más oscuras de la condición humana. Entre las sorpresas se encuentran personajes como un psicópata cuasi-religioso interpretado por Jack O’Connell, así como una secuencia destacada donde Ralph Fiennes pierde la cordura.
El rendimiento en taquilla de 28 Years Later fue notable, logrando $151.3 millones con un presupuesto de $60 millones. Esto, aparentemente,ufocó a Sony, que se emocionó por la recepción prevista de The Bone Temple, lo que llevó a la supuesta aprobación de una tercera película, con Murphy en negociaciones para regresar. Sin embargo, el éxito esperado no se materializó; The Bone Temple, aunque considerada como una obra superior por muchos críticos, apenas recaudó $58.5 millones de su presupuesto de $63 millones.
La historia de esta trilogía se desenvuelve en un contexto que pone de relieve las tensiones entre las expectativas de la audiencia y las audaces decisiones creativas de sus creadores, un fenómeno digno de ser observado en el ámbito del cine contemporáneo.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























