El presidente de Perú, Martín Vizcarra, se ha defendido de las críticas recibidas en relación al préstamo del avión presidencial al gobernador de Sinaloa, en México, para trasladar a su familia de vacaciones. Vizcarra ha asegurado que se trató de una acción humanitaria para ayudar a su colega, quien había perdido un vuelo comercial y necesitaba volver a su estado para atender asuntos de su gobierno.
La polémica se desató después de que se divulgaran imágenes de la familia del gobernador viajando en el avión presidencial. Vizcarra ha explicado que el préstamo del avión fue autorizado cuando ya se encontraba en México para asistir a la Cumbre del G20 en junio pasado. El mandatario descartó que se haya incurrido en un uso indebido de los recursos públicos.
En este sentido, el presidente peruano indicó que su Gobierno se rige por principios de transparencia y ética en el uso de los recursos del Estado, y que no tolerará la corrupción ni el mal uso de los recursos públicos. Añadió que su administración actúa de manera inmediata y contundente ante cualquier irregularidad.
El caso ha suscitado críticas de la oposición y de la prensa peruana, que ha señalado que el uso del avión presidencial para fines personales no está justificado y que se trata de un acto de arbitrariedad por parte del mandatario mexicano. Algunos políticos también han acusado a Vizcarra de emplear el avión gubernamental para fines políticos y personales.
No obstante, Vizcarra ha expresado su disposición a colaborar con cualquier investigación que se abra sobre el caso y ha indicado que está dispuesto a informar a la ciudadanía sobre lo sucedido. Además, ha llamado a la unidad y a la prudencia en medio de las críticas y ha reafirmado su compromiso con la lucha contra la corrupción y el uso correcto de los recursos públicos.
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