Donald Trump ha instado a todas las partes en el conflictivo escenario de Medio Oriente a evitar un nuevo aumento en la violencia. Su mensaje se centró en la creciente posibilidad de firmar un anhelado acuerdo de paz con el régimen de Irán. En una publicación a través de Truth Social, el expresidente estadounidense destacó que el reciente ataque israelí contra un bastión de Hezbollah en Beirut era contraproducente, especialmente con las negociaciones en una fase tan crucial.
Trump declaró: “El ataque de esta mañana contra Beirut no debería haber ocurrido, sobre todo en un día tan especial en el que estamos tan cerca de alcanzar un acuerdo de paz con Irán”. Aunque reconoció el derecho de Israel a defenderse, criticó la proporción del ataque en respuesta a lo que él consideró un agravio menor, señalando que no hubo víctimas.
La situación es grave: el ataque israelí a un edificio de apartamentos en el vecindario de Dahiya resultó en al menos tres muertos y quince heridos, según la agencia oficial libanesa NNA. Utilizando misiles guiados por láser, el ataque dejó daños considerables en propiedades cercanas. Israel justificó su acción como una represalia a ataques previos perpetrados por Hezbollah.
En este contexto, Trump enfatizó: “Estamos muy cerca de un acuerdo que traerá la paz a la región, incluido el Líbano, y todas las partes deberían mantener la calma”. Subrayó que no deberían producirse más ataques, ni por parte de Israel en el Líbano, ni de Hezbollah contra Israel, añadiendo: “Este podría ser el comienzo de una paz larga y hermosa: ¡no lo echemos a perder!”
La reacción de Irán ante el ataque fue rápida. Mohamed Baqer Qalifab, presidente del Parlamento y jefe del equipo negociador, advirtió que el incidente podría poner en peligro las conversaciones abiertas con Washington. Qalifab expresó su desconfianza sobre la capacidad de Estados Unidos para cumplir sus compromisos, y estableció que cualquier acuerdo futuro dependería del cese inmediato de las hostilidades israelíes en Líbano, especialmente en Dahiya, conocido por su alta población y como centro de operaciones de Hezbollah.
El portavoz del Ejército iraní, Sardar Asadi, también emitió una advertencia, afirmando que los “crímenes contra los suburbios del sur no quedarán impunes”, recordando que un ataque previo había desencadenado una respuesta militar contra posiciones israelíes y estadounidenses.
La escalada de tensiones ha complicado la agenda diplomática que estaba prevista para este domingo. Ocasionalmente, negociadores iraníes se reunieron en Teherán con una delegación de Qatar para discutir el borrador del acuerdo, aunque ya se preveía que no se lograría la firma en la fecha que Trump había anticipado. Un portavoz de la delegación iraní comentó que “el examen de los aspectos políticos, legales y técnicos, a nivel de expertos, todavía continúa”.
Mientras tanto, Trump había señalado que sería un día decisivo para la firma de un memorando de entendimiento con Irán. Este documento busca la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y el inicio de 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, con la premisa de un cese consolidado de hostilidades, especialmente en Líbano.
El reciente mensaje del presidente estadounidense resalta la urgencia de evitar una escalada militar y la necesidad de preservar la posibilidad de un entendimiento histórico con Irán. Las próximas horas serán clave para determinar si el proceso diplomático puede resistir ante esta nueva ola de violencia o si se abrirá una fase de confrontación en la región.
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