La Casa Blanca ha anunciado que el presidente Donald Trump se reunirá la próxima semana con los líderes de Ucrania y Siria durante la cumbre de la OTAN que se celebrará en Turquía. Estas reuniones bilaterales están programadas para el miércoles por la tarde en Ankara, como informó la subsecretaria de prensa, Anna Kelly, en una reciente audioconferencia.
La reunión entre Trump y el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, surge en un contexto crítico, dado el prolongado conflicto que enfrenta Ucrania desde que Rusia inició su invasión hace ya más de cuatro años y medio. Según un alto funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato, el encuentro será una oportunidad para discutir maneras de poner fin a la guerra, un objetivo que ha sido una prioridad constante para la administración de Trump.
Posteriormente, el presidente Trump tiene planes de abordar también el tema con el presidente ruso Vladimir Putin. Este diálogo se genera a raíz de nuevas interacciones entre los líderes, donde Zelenski y Trump se comunicaron recientemente para conmemorar el 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Cabe recordar que las relaciones entre Trump y Zelenski han estado marcadas por tensiones, sobre todo tras un incidente en el Despacho Oval en febrero de 2025, donde Trump expresó que Zelenski no contaba con los recursos necesarios para prevalecer en la situación actual. A pesar de esto, ambos líderes se habían reunido anteriormente en la cumbre del G7 en junio de ese mismo año, donde acordaron aumentar la presión sobre Rusia.
En cuanto a Siria, Trump sostendrá una conversación con el presidente Ahmed al Sharaa. Esta reunión se produce en un periodo en que Washington ha manifestado su interés por el posible rol de Damasco en el Líbano, un país con antecedentes de sensibilidad histórica debido a la ocupación militar siria que se extendió hasta 2005. Al Sharaa, quien se reunió con Trump el año pasado, ha declarado recientemente que Siria no pretende intervenir militarmente en el Líbano, en medio del conflicto existente entre el grupo islamista proiraní Hezbolá e Israel. En su lugar, busca establecer “canales económicos” para la región.
Siria concluyó su retirada militar de Líbano en 2005, después de décadas de control e influencia durante la compleja guerra civil libanesa que tuvo lugar entre 1975 y 1990.
Estos acontecimientos se inscriben en un panorama internacional donde los esfuerzos diplomáticos parecen ser cruciales para resolver conflictos prolongados y establecer relaciones más stables entre naciones en crisis.
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