La Galería Hilario Galguera, en colaboración con Casa Hotbook, presenta “Horizontes mexicanos”, una fascinante exposición del artista belga Stijn Cole. Esta muestra estará disponible a partir de mayo y se extenderá hasta finales de junio en Casa Hotbook. A través de una variada gama de materiales como mármol, cerámica, fotografía y pintura, Cole explora la percepción, la luz y la memoria, tomando el concepto del horizonte como un eje tanto físico como conceptual.
El horizonte, según Cole, se convierte en una medida profundamente subjetiva de la experiencia visual. Para él, “tu nivel visual determina qué tan lejos puedes ver y, por lo tanto, moldea tu imagen. En el paisaje, esa altura coincide con el horizonte: la división entre lo visible y lo invisible.” Con una altura de observación precisa de 158 centímetros, el artista se incorpora a su trabajo, haciéndolo personal y singular.
La exposición surge de una práctica que combina la recolección de datos visuales y procesos materiales. Durante su estancia en México, Cole se dedicó a registrar intensidades lumínicas, colores y variaciones atmosféricas, las cuales transformó en composiciones geométricas y objetos escultóricos. “Disfruto buscar soportes físicos para las ideas. Esa búsqueda, muchas veces impulsada por el contexto del espacio expositivo, mantiene el proceso emocionante,” comparte.
Las obras presentadas en “Horizontes mexicanos” oscilan entre la abstracción radical y referencias más directas al paisaje. Cole fragmenta su entorno para traducirlo en un archivo tangible del tiempo y la luz, dándole un protagonismo especial a los materiales artesanales. Su experiencia en México también le llevó a profundizar en el trabajo con cerámica, produciendo varias obras que pronto serán exhibidas.
Uno de los hilos conductores en la obra de Cole es la relación entre memoria e imagen. Recientemente, el artista encontró una caja de diapositivas antiguas con fotografías anónimas de paisajes de los años ochenta. Aunque no conocía al autor, las imágenes despertaron recuerdos de su infancia: “Algunas memorias olvidadas regresaron a través de esas fotografías. Creo que la fotografía tiene esa capacidad y que las imágenes de paisajes pueden contener significado tanto para quien las tomó como para un espectador anónimo.”
Esa dimensión íntima se refleja también en su manera de observar. A diferencia de la fotografía de paisaje convencional, Cole no busca “el momento perfecto”, sino que recopila imágenes cotidianas que transforma posteriormente en el estudio. Como él mismo expresa: “Trabajo más como un turista intentando guardar un momento como recuerdo. Son imágenes ordinarias; es el filtro o el proceso posterior lo que las convierte en obras capaces de hacer que el espectador desacelere y mire de otra manera.”
El paisaje mexicano continúa siendo una fuente de inspiración para artistas europeos contemporáneos, incluido Cole, quien no aborda esta experiencia desde un ángulo de exotismo, sino como una oportunidad de observación y transformación material. Esto reconfigura su investigación sobre la luz, la memoria y el horizonte.
Stijn Cole, nacido en Gante, Bélgica, en 1978, ha construido una trayectoria centrada en el análisis visual y material de cómo percibimos el tiempo y el espacio. Su obra forma parte de colecciones de prestigio como el S.M.A.K. de Gante y la Embajada de Bélgica en Washington, habiendo expuesto en diversas instituciones y galerías en Bélgica, Francia, Suiza, México y España. Esta exposición en Casa Hotbook promete ser una ventana a su único enfoque artístico, invitando a los asistentes a reflexionar sobre la intersección entre su propia percepción y el paisaje que les rodea.
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