El Congreso de la Unión enfrenta un desafío apremiante: tiene hasta el 30 de abril de 2027 para expedir la Ley General en Materia de Personas Jóvenes. Esta orden proviene de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que recuerda a los legisladores que debieron haber aprobado esta legislación secundaria hace más de cuatro años.
La historia se remonta a la reforma de los artículos 4 y 73 de la Constitución, promulgada el 24 de diciembre de 2020, donde se estableció un plazo inicial de un año, el cual venció el 25 de diciembre de 2021. Sin embargo, desde entonces, la urgencia se ha convertido en un mero recordatorio, ya que la nueva ley sigue pendiente de aprobación.
Actualmente, en las comisiones de las cámaras de Senadores y Diputados, hay en análisis dos iniciativas para la creación de esta ley, presentadas por la senadora Reyna Celeste Ascencio Ortega (Morena) y su homólogo Manuel Añorve Baños (PRI), junto al diputado federal Ricardo Madrid Pérez (PVEM). Estas propuestas buscan establecer un marco normativo que garantice el desarrollo integral de los jóvenes, articulando políticas públicas con enfoque multidisciplinario que fomenten su inclusión en el ámbito político, social, económico y cultural del país.
El artículo 4 Constitucional subraya que el Estado debe promover este desarrollo, enfatizando la cooperación entre la federación, los estados y los municipios para lograr esta inclusión. Asimismo, los cambios al artículo 73 de la Constitución otorgan al Congreso la facultad de expedir leyes en esta materia, al tiempo que se comprometen a cumplir con los tratados internacionales suscritos por México.
La iniciativa de Ascencio Ortega, que contempla 54 artículos y propone derogar la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud, busca priorizar los programas, fondos y recursos destinados al desarrollo juvenil. Establece que no debe haber disminuciones en los montos presupuestales en comparación con el ejercicio inmediato anterior, a menos que se realicen reconducciones específicas hacia otros programas que beneficien a la juventud mexicana.
Con un futuro que depende de decisiones legislativas cruciales, el reloj avanza y cada día cuenta en el camino hacia la creación de un marco legal que empodere y fomente el bienestar de las personas jóvenes en México. Cada una de estas iniciativas representa una esperanza para millones, una oportunidad de construir un futuro en el que la juventud sea reconocida y valorada en todos los ámbitos de la sociedad.
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