El presidente ruso, Vladimir Putin, se dirigió este viernes a los delegados del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, asegurando que la economía rusa no ha colapsado, a pesar de las críticas provenientes de Occidente. En un contexto de presión financiera y sanciones, Putin destacó que la economía de su país busca alcanzar una soberanía económica similar a la que han experimentado las naciones de la zona euro en los últimos años.
La economía rusa sufrió una contracción del 0,2 por ciento en el primer trimestre de 2026, marcando su primera caída trimestral en tres años. Esta disminución es un reflejo del impacto adverso de la ofensiva del Kremlin contra Ucrania y de las sanciones impuestas por diferentes países. “Por supuesto, escuchamos críticas de que todo se ha derrumbado”, comentó Putin, un comentario que ha levantado escepticismo entre economistas.
Mientras tanto, la situación económica de Rusia se agrava, con un aumento en los precios y un costo de endeudamiento que ha alcanzado cifras récord en dos décadas. Los efectos de la guerra en Ucrania están llevando a muchas familias rusas a enfrentar desafíos económicos cada vez mayores. Según informes, el gobierno ruso registró un déficit presupuestario de 80,000 millones de dólares en los primeros cuatro meses de 2026, equivalente al 2.5 por ciento del PIB, superando lo previsto para todo el año.
El evento se lleva a cabo en medio de intensificaciones de los ataques ucranianos, que han perjudicado la infraestructura energética rusa, esencial para sus ingresos nacionales. Un ataque notable durante la inauguración del foro generó una columna de humo negro en San Petersburgo, simbolizando la fragilidad de la situación.
Expertos económicos, como Alexander Kolyandr, advierten que la economía rusa podría entrar en un estado de estancamiento, compuesta por tasas de interés elevadas y una presión inflacionaria considerable. A pesar de que la guerra en Irán ha incrementado temporalmente algunos ingresos, no es suficiente para cubrir el déficit presupuestario que enfrenta informacion.center.
En el contexto del foro, se observa un desplazamiento en la composición de sus delegados. Inversores tradicionales se han visto reemplazados por representantes de naciones como China y Arabia Saudita, mientras que la presencia occidental ha disminuido drásticamente, reflejando el nuevo estatus de Rusia en el escenario global. En contraste, las pequeñas y medianas empresas dentro del país enfrentan dificultades severas y, en muchos casos, están considerando cerrar operaciones.
La realidad económica en el terreno es preocupante. Empresarios en diversas regiones, como Jabárovsk, mencionan la dificultad para mantenerse a flote debido a cambios en la conducta del consumidor, aumentos de costos y una infraestructura de pago en crisis. Al respecto, Svetlana, propietaria de una tienda de productos para maternidad, expresó la frustración de regresar a condiciones tecnológicas obsoletas debido a cortes de internet impuestos por el gobierno.
La “degradación lenta” de la economía, como algunos la han denominado, podría volverse irreversible a menos de que se adopten decisiones políticas críticas, incluyendo la posibilidad de terminar la guerra y reestructurar el orden económico. En este escenario incierto, los próximos pasos del Kremlin serán observados con atención, mientras continúan los desafíos para la economía del país y su población.
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