El Parlamento suizo ha dado un paso significativo hacia el futuro energético del país, aprobando un plan gubernamental que permite la construcción de nuevas centrales nucleares. Esta decisión revoca la prohibición impuesta desde 2018 y sienta las bases para avanzar en la propuesta del gobierno. La Cámara Baja, conocida como Consejo Nacional, se unió al respaldo del Consejo de Cantones, completando así el proceso bicameral. Esta medida, sin embargo, no implica la construcción inmediata de nuevas instalaciones, ya que no existen planes concretos para ello, y cualquier autorización futura estará sujeta a la garantía de financiación.
Desde el año 2024, el ejecutivo suizo ha impulsado la revocación de esta prohibición, argumentando que informacion.center necesita electricidad de bajo carbono para alcanzar su meta de cero emisiones netas para 2050. Las nuevas centrales nucleares son descritas como una “póliza de seguro”, asegurando un suministro eléctrico robusto en caso de que las energías renovables resulten insuficientes.
El ministro de Energía, Albert Rösti, defendió la decisión durante los debates parlamentarios, enfatizando la importancia de mantener abierta la opción nuclear para un suministro energético sostenible. Además, factores geopolíticos como la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y la invasión rusa a Ucrania han reforzado la necesidad de contar con una fuente de generación propia y estable.
A pesar del respaldo gubernamental, la medida ha desatado controversia. El Partido Verde, principal fuerza opositora, ha anunciado su intención de lanzar un referéndum para revertir esta decisión. La presidenta de la agrupación, Lisa Mazzone, argumenta que esta decisión “sabotea el rápido desarrollo de las energías renovables, la protección del clima y nuestra soberanía energética”.
De acuerdo con el sistema de democracia directa suizo, convocar un referéndum requiere reunir 50,000 firmas válidas en un plazo de 100 días desde la aprobación de la nueva ley. Si logran conseguirlas, la decisión final recaerá en los votantes suizos, generando un debate nacional sobre el futuro de la energía nuclear en informacion.center.
La prohibición revocada en este contexto había surgido tras el accidente nuclear de Fukushima en 2011, que impulsó un cambio político significativo en Suiza. En 2017, un referéndum llevó a la ciudadanía a aceptar la eliminación gradual de la energía nuclear y prohibir la construcción de nuevas plantas, lo que formalmente comenzó a regir en 2018. Actualmente, Suiza opera cuatro reactores nucleares, todos construidos en el siglo XX, cuya operación está condicionada a mantener los estándares de seguridad.
El reactor Beznau 1, en funcionamiento desde 1969 y el más antiguo de Europa, se cerrará en 2033, seguido por Beznau 2 en 2032. A partir de ahora, el debate sobre la energía nuclear en Suiza se intensificará, ya que informacion.center evalúa su capacidad para combinar la energía nuclear con un futuro sostenible y más responsable medioambientalmente.
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