El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), bajo el auspicio de la ONU, ha emitido una grave advertencia sobre el aumento de actividades militares en las proximidades de varios sitios nucleares en Ucrania, lo que podría acarrear riesgos significativos para la seguridad. El jueves, el OIEA informó sobre un notable incremento en la actividad de drones, registrando más de 160 vehículos aéreos no tripulados que han sobrevolado áreas cercanas a las centrales nucleares.
Aunque los equipos del OIEA afirmaron que no había un impacto directo en la seguridad nuclear, el director general, Rafael Grossi, manifestó su profunda preocupación sobre este tipo de militarización que rodea a instalaciones críticas. Las centrales nucleares de Jmelnitski, Rivne y Ucrania del Sur, así como la zona desértica de Chernóbil —epicentro de una devastadora catástrofe nuclear en 1986— se encuentran en el centro de esta alarma.
La intensificación de estas actividades se ha registrado en los últimos días y ha llevado a las partes involucradas en el conflicto a cruzar acusaciones mutuas sobre ataques a estas instalaciones. Desde el inicio de la guerra, tras la invasión rusa en febrero de 2022, tanto Rusia como Ucrania han alegado ataques a sus respectivas infraestructuras nucleares, haciendo que la comunidad internacional esté cada vez más atenta a la situación.
La preocupación por la seguridad nuclear en medio del conflicto resalta la necesidad urgente de supervisión y diálogo respecto a estas áreas críticas. A medida que los riesgos aumentan, se torna esencial un enfoque cauteloso y responsable para proteger no solo a la población local, sino también al entorno global ante una potencial crisis nuclear.
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