El Ejército de Estados Unidos ha reportado que actualmente hay 70 buques bloqueados en el estratégico estrecho de Ormuz. Esta cifra se produce tras un mes de cierre perimetral en la zona, en medio de una tregua indefinida proclamada por el presidente Donald Trump. Sin embargo, los contactos diplomáticos que buscan un cese de las hostilidades avanzan de manera lenta.
El Mando Central del Ejército estadounidense, conocido como CENTCOM, ha especificado que, además de los 70 buques comerciales desviados por la Armada, otros cuatro han sido “inmovilizados” para garantizar el bloqueo que se impuso hace un mes a los puertos iraníes. Esta medida se enmarca en un contexto de creciente tensión en la región, donde el tránsito marítimo es esencial para el comercio internacional.
En otra acción significativa, fuerzas estadounidenses informaron que un helicóptero ‘Sea Hawk’ aterrizó en la cubierta del barco ‘Truxtun (DDG 103)’, que opera en el mar Arábigo y proporciona apoyo al bloqueo establecido contra Irán. Estos movimientos navales no son meros ejercicios militares; la situación exige una vigilancia constante, especialmente teniendo en cuenta que, esta misma semana, el Ejército logró que dos cargueros retrocedieran tras comunicarse por radio y lanzar “disparos de advertencia con armas ligeras”. Este tipo de actuación subraya el compromiso de las fuerzas navales estadounidenses de asegurar la efectividad del bloqueo decretado por Washington, que sigue plenamente vigente.
La importancia del estrecho de Ormuz no puede subestimarse: esta vía marítima es crucial para el transporte de petróleo y gas natural, y cualquier alteración en su acceso puede tener repercusiones globales. A medida que la comunidad internacional observa de cerca estos acontecimientos, las decisiones tomadas en las próximas semanas serán fundamentales para definir la dinámica geopolítica en la región.
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