Los gabinetes comerciales de México y Estados Unidos han comenzado un proceso crucial de revisión del Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC). Este martes, se llevarán a cabo las primeras conversaciones bilaterales, como anunció el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, a través de sus redes sociales. La presidenta Sheinbaum ha aprobado un plan que busca no solo la continuidad del T-MEC, sino también la eliminación de aranceles, guiados por la firmeza y la calma.
Las discusiones, iniciales y preparatorias, tienen lugar un mes después de un primer anuncio conjunto de ambos gobiernos, que indicaron que esta primera ronda de conversaciones comenzaría el 5 de marzo. Sin embargo, no se reportó entonces ningún encuentro.
Para este primer diálogo, se han identificado tres temas clave: la reducción de la dependencia de importaciones externas al bloque T-MEC, el fortalecimiento de las reglas de origen y la seguridad de las cadenas de valor en América del Norte. Exnegociadores del tratado, como Juan Carlos Baker, sugieren que las conversaciones en esta etapa no revelarán avances significativos. Baker, quien fue un actor clave en las negociaciones de 2017 y 2018, subrayó que la reunión tiene como objetivo establecer los temas a discutir y, en muchos casos, conocer a la contraparte.
Guillermo Malpica, director ejecutivo de Alianza in México, considera el inicio de estas conversaciones un paso positivo, aunque expresó su preocupación por la ausencia de Canadá en este arranque y la limitación a solo tres temas discutidos. El artículo 34.7 del T-MEC estipula que la revisión del tratado debe llevarse a cabo en su sexto año de vigencia, que se cumple en julio próximo, y que es necesario alcanzar un acuerdo para prolongarlo seis años más, del 2036 al 2042. Si no se logra una prórroga, el tratado caducará en 2036.
Interesantemente, el T-MEC no define claramente el procedimiento para esta revisión, dejando lugar a interpretaciones. Baker mencionó que esta ambigüedad fue intencionada, permitiendo a las partes adaptarse a las circunstancias cambiantes. Desde septiembre del año pasado, se dio luz verde al proceso de revisión, incluyendo consultas internas para conocer la opinión de los grupos de interés en ambos países, con resultados mayormente positivos en México y Estados Unidos.
De acuerdo con el artículo 34.7.2 del T-MEC, cada socio puede proponer mejoras al tratado al menos un mes antes de la reunión de revisión. Sin embargo, la forma en que estas recomendaciones serán aprobadas y aplicadas sigue siendo un enigma. Malpica advirtió que no se prevé una renegociación del tratado este año, ya que la Trade Promotion Authority (TPA) de Estados Unidos, que permite al gobierno negociar acuerdos comerciales, ha expirado y debe ser renovada por el Congreso.
En resumen, mientras los representantes de México y Estados Unidos se preparan para las conversaciones del T-MEC, las expectativas parecen ser cautas. Los resultados de esta primera ronda podrían no resultar en anuncios significativos, pero reflejan un compromiso por parte de ambas naciones para abordar las preocupaciones e interrogantes en torno a este acuerdo esencial para la economía norteamericana.
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