Los líderes del Grupo de los Siete (G7) inician, este lunes, una cumbre de tres días en Evian, Francia. Este encuentro se lleva a cabo a orillas del lago de Ginebra y tiene como eje central el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán, cuyo objetivo es poner fin a la guerra en Oriente Medio.
A esta reunión asisten los dirigentes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, con la presencia de invitados internacionales convocados por el presidente francés, Emmanuel Macron. Su intención es ampliar el alcance político del foro, incorporando a países de diferentes regiones.
La cumbre se desarrolla en un contexto crítico, justo horas después del anuncio del acuerdo entre Washington y Teherán. Macron ha anticipado que los líderes examinarán las consecuencias de este entendimiento y sus efectos en la estabilidad regional y los mercados de energía. “El objetivo será ver las consecuencias de este acuerdo, incluyendo el apoyo al Líbano y la reapertura del estrecho de Ormuz, así como la consecución de un acuerdo sobre las actividades nucleares y balísticas en Irán”, declaró Macron.
El estrecho de Ormuz se presenta como una de las prioridades para los países participantes, dado que es vital para el transporte mundial de petróleo y gas. Su normal funcionamiento podría aliviar las presiones sobre los precios de la energía, un tema de creciente preocupación global.
Además del conflicto en Oriente Medio, la agenda de la cumbre también abarca la guerra en Ucrania. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, está previsto que llegue el martes para participar en una sesión dedicada a la situación con Rusia. Antes de su arribo, Zelensky expresó su deseo de reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, para discutir “buenas ideas que podrían ayudar a avanzar hacia la paz”. Los países europeos y Canadá buscan insistir en la necesidad de que Rusia acepte la paz en los términos propuestos por Ucrania, más de cuatro años después de la invasión.
La cumbre también incluye temas económicos y tecnológicos, como la reducción de desequilibrios económicos globales y una mayor regulación del ámbito digital. El miércoles, se celebrará un almuerzo enfocado en la protección de menores en el entorno digital, donde participarán destacados nombres de la industria tecnológica.
El encuentro se lleva a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, con miles de policías y militares movilizados en territorio francés y la vecina Suiza. Estas medidas se refuerzan tras incidentes ocurridos el domingo en Ginebra, donde manifestantes contrarios a la cumbre confrontaron a las fuerzas de seguridad.
China no está representada en la reunión, pero se prevé que varios debates aborden el rol del país en la economía mundial. Entre los temas destacados, se analizará el dominio chino en el mercado de tierras raras, esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos.
Este evento se desarrolla en un momento clave para las relaciones internacionales, poniendo de manifiesto las tensiones geopolíticas actuales y la búsqueda de soluciones a desafíos globales.
(Con información de AFP)
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