La importancia del uso del protector solar no puede subestimarse. Aunque la mayoría de los dermatólogos coinciden en señalar que este es un producto esencial para el cuidado de la piel, la realidad es que un porcentaje sorprendentemente bajo de la población estadounidense se aplica protector solar con regularidad. Estudios indican que solo un tercio de los adultos en los Estados Unidos lo utiliza de forma consistente, y las mujeres son casi el doble de propensas a hacerlo en comparación con los hombres.
Entre las razones detrás de esta baja adherencia se encuentran las dificultades en la comprensión de la seguridad solar y la persistencia de fórmulas anticuadas que no parecen atractivas. Sin embargo, hay esperanzas de mejora en el horizonte. Recientemente, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) ha propuesto incorporar bemotrizinol, también conocido como Tinosorb S, como un ingrediente activo permitido en los protectores solares.
Pero, ¿qué es exactamente el bemotrizinol? Este filtro químico proporciona protección de amplio espectro, resguardando tanto de los rayos UVA como UVB. Los rayos UVA están directamente relacionados con el envejecimiento de la piel y el riesgo a largo plazo de cáncer de piel, mientras que los UVB son los principales responsables de las quemaduras solares. El bemotrizinol ha sido un componente esencial en muchas fórmulas de protección solar en Europa, Corea del Sur y Japón, donde ha demostrado su eficacia.
Según expertos, como el Dr. Corey L. Hartman, dermatólogo certificado y fundador de una clínica en Birmingham, Alabama, el bemotrizinol es un filtro solar estable. Esto significa que tiene menos probabilidad de degradarse al estar expuesto a los rayos UV, y es mejor tolerado en comparación con otros filtros que pueden causar irritación, especialmente en pieles sensibles o en pacientes con condiciones inflamatorias como el eczema o la rosácea. Además, su alto peso molecular significa que su potencial para ser absorbido en el torrente sanguíneo es bajo, siendo una preocupación relevante para quienes buscan rutinas “limpias” y están al tanto del riesgo asociado al uso de protectores solares convencionales.
Pese a su uso generalizado en varios países y a estudios que respaldan su seguridad, la aprobación del bemotrizinol por la FDA ha sido solicitada sin éxito durante casi dos décadas por su uso en protectores solares en EE. UU. Esto se debe en parte a que la agencia clasifica los protectores solares como medicamentos en lugar de cosméticos, lo que restringe la innovación de productos en el mercado estadounidense.
El Dr. Hartman señala que la FDA no ha aprobado un nuevo protector solar en décadas, lo que ha limitado el avance en nuevas fórmulas en EE. UU. La introducción del bemotrizinol no solo podría revitalizar la industria, sino también fomentar un uso más regular de protector solar. Este ingrediente ofrece una fuerte protección contra los rayos UVA y permite la creación de fórmulas más ligeras que se distribuyen mejor en la piel.
Por lo tanto, mientras se espera que el bemotrizinol reciba la aprobación que necesita, es crucial que el público comprenda los riesgos inmediatos de no usar protector solar y se mantenga informado sobre las nuevas opciones que pueden surgir en el mercado. La salud y seguridad de la piel están en juego, y la educación sobre el cuidado solar es más importante que nunca.
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