La Selección de Inglaterra arribó a México la tarde del viernes bajo un estricto despliegue de seguridad, destinado a garantizar la tranquilidad del equipo durante su preparación para el enfrentamiento contra México en los Octavos de Final de la Copa del Mundo 2026. Este operativo, implementado por las autoridades mexicanas, busca prevenir incidentes tras los recientes disturbios ocurridos durante el partido entre México y Ecuador.
Con una vigilancia reforzada desde el Aeropuerto Internacional de Toluca hasta el hotel donde se concentrará el conjunto inglés en Santa Fe, más de un centenar de elementos de seguridad, junto con quince vehículos de apoyo y una ambulancia, están listos para resguardar al equipo dirigido por Thomas Tuchel. Además, la posibilidad de respaldo aéreo mediante helicóptero se añade a las precauciones, evidenciando la seriedad con que se están tomando las medidas.
Las medidas de seguridad se establecieron tras la perturbadora serenata que decenas de aficionados mexicanos organizaron frente al hotel de la Selección de Ecuador, lo que generó molestias y críticas desde la Federación Ecuatoriana de Fútbol. Para evitar repetir tales incidentes con Inglaterra, las autoridades decidieron iniciar un estricto control en los alrededores del hotel donde se hospedará el combinado europeo, que no ha sido revelado públicamente. La vigilancia no solo se concentrará en el traslado, sino que se mantendrá activa durante el entrenamiento y el partido programado para el domingo 5 de julio.
Inglaterra, con un enfoque meticuloso en su preparación, realizará su entrenamiento en las instalaciones de la Cantera de Pumas, un complejo altamente valorado por su privacidad y calidad de campos, avalado por la FIFA para recibir selecciones. Esta elección marca un cambio sobre otros equipos que optaron por otras instalaciones en anteriores encuentros. La seguridad en los alrededores de este centro de entrenamiento también será intensa.
El operativo de seguridad es parte de un plan mayor, conocido como Plan Kukulcán, que se extenderá hasta el día del partido. Como parte de las precauciones, se implementará una Ley Seca desde la medianoche del domingo 5 de julio hasta las siete de la mañana del lunes 6, una medida que abarca áreas estratégicas de la Ciudad de México, con más de mil funcionarios encargados de asegurar que se cumpla.
El Ángel de la Independencia también tendrá un aforo controlado durante posibles celebraciones, buscando evitar aglomeraciones que puedan poner en riesgo la seguridad de los asistentes, especialmente a la luz de los incidentes que dejaron cuatro fallecidos tras el último partido.
La expectativa está alta para el enfrentamiento entre México e Inglaterra, uno de los más esperados de los Octavos de Final del Mundial 2026. Los organizadores han planeado un dispositivo que incluirá vigilancia terrestre, drones y servicios médicos de emergencia, reflejando así el compromiso por ofrecer un ambiente seguro y organizado para todos los involucrados.
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