Los recientes acontecimientos en el conflicto de Yemen han escalado de manera alarmante. Los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, han reivindicado un ataque con misiles contra las ciudades saudíes de Jizan y Yanbu, en el sur y este del país, respectivamente. Este ataque, anunciado el pasado sábado, se produce como represalia a los bombardeos saudíes sobre objetivos hutíes, que tuvieron lugar el viernes, y que se desataron tras la declaración de un bloqueo marino por parte de los rebeldes y sus ataques a embarcaciones saudíes en el mar Rojo.
El medio de comunicación Ansarollah, vinculado a los hutíes, reportó que se habían incendiado áreas en Jizan debido a los “ataques con misiles yemeníes”. En respuesta, las autoridades saudíes emitieron alertas breves sobre “peligro potencial” para los habitantes de Jizan y Yanbu, aunque estas fueron levantadas pocos minutos después. Los hutíes han calificado la ofensiva saudí como una “escalada peligrosa” y advirtieron que “no quedará impune”, una declaración que subraya el nivel de tensión entre ambas partes.
La coalición militar liderada por Arabia Saudita, actuando en respuesta al bloqueo marítimo y a los ataques contra sus buques, bombardeó objetivos hutíes en la provincia de Hudeida la noche del viernes. El portavoz de la coalición, el general de división Turki al Malki, enfatizó que su operación fue “proporcionada”, añadiendo que cualquier nueva agresión por parte de los hutíes provocaría respuestas militares adicionales. Según fuentes de seguridad yemeníes, los ataques han impactado en instalaciones militares en Hudeida y un campamento en la isla de Kamaran.
A pesar de la escalada, los hutíes aclararon que no han cerrado el estrecho de Bab al Mandeb al tráfico internacional. Sin embargo, mantienen un bloqueo marítimo contra Arabia Saudita, restringiendo solo los buques vinculados al reino en respuesta al cierre saudí de las vías de suministro y su negativa a alcanzar un acuerdo político. El jefe negociador del grupo, Mohamed Abdulsalam, afirmó que el objetivo es evitar que esta situación derive en un conflicto similar al del estrecho de Ormuz.
Este bloqueo, anunciado solo cuatro días antes, marca un punto de inflexión tras años de relativa calma en el mar Rojo, bajo la tregua negociada por la ONU en 2022. Los hutíes han añadido que los buques que no respeten el bloqueo enfrentarán ataques. En este contexto, el Bab al Mandeb se presenta como un punto estratégico crucial para las exportaciones de petróleo de Arabia Saudita, especialmente tras el cierre de sus rutas principales a causa del bloqueo iraní en Ormuz.
A medida que el conflicto se intensifica y los ataques aéreos se vuelven más comunes, el escenario en Medio Oriente se vuelve cada vez más complicado y peligroso. La escalada de acciones bélicas entre Arabia Saudita y los hutíes amenaza no solo la estabilidad regional, sino también la seguridad de las rutas comerciales marítimas vitales a nivel global.
(Actualización hasta el 2026-07-24 22:22:00)
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