Georges Didi-Huberman en exposición en Casa del Lago
La exposición En el taller del filósofo muestra las obras y pensamiento de Georges Didi-Huberman en Casa del Lago desde octubre hasta febrero de 2027.

La exposición En el taller del filósofo se ha convertido en un destino obligado para los interesados en el pensamiento de Georges Didi-Huberman. La muestra se exhibe en Casa del Lago desde el 29 de octubre y permanecerá hasta el 28 de febrero de 2027.
Entre las obras expuestas, destaca una película llamada optograma, que dura cuatro minutos y muestra un daguerrotipo de la retina de una mujer asesinada. Presentado en 1869 ante la Sociedad Francesa de Medicina Legal, el óptico fue inicialmente tomado como prueba de identidad por médicos y policías.
Se cree que se creyó erróneamente durante un tiempo que la optografía era una ciencia, pero la realidad es que fue rápidamente refutada. La película en sí misma fue creada en 1983 por el pensador Georges Didi-Huberman.
La exposición ofrece al público mexicano la oportunidad de conocer las obras y el pensamiento del filósofo francés por primera vez. Su colección de objetos, documentados en la muestra, incluye documentos, tarjetas, libros y otros materiales que dan cuenta de su trabajo y reflexión.
Lucía Montes Sánchez y Eliza Mizrahi Balas son las curadoras de la exposición, que permite entender el concepto del taller como espacio de investigación, creación y reflexión prioritario para Didi-Huberman. La muestra ha sido anteriormente exhibida en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y la Filmoteca de Cataluña en Barcelona.
La exposición plantea un análisis profundo sobre la relación entre la imagen y el pensamiento, según se desprende del acto de presentación a la prensa previo a un recorrido por la muestra.
La curadora Eliza Mizrahi destacó que la tensión entre pensamiento e imagen es un tema central en la exhibición. La exposición no solo cuestiona cómo se trabaja la imagen, sino que también explora las implicaciones políticas de dichas representaciones.
El espacio de exposición resulta inesperado: el sótano de Casa del Lago, donde las películas y otros recursos parecen surgir como luciérnagas en un ambiente oscuro. Este diseño responde a la relación que Georges Didi-Huberman establece entre la imagen y el texto en su trabajo.
En la pieza "El horror de la luz, se puede ver a Didi-Hubman barajando fotografías tomadas a internas del hospital de la Salpêtrière con las que Charcot construyó el concepto de la histeria en el siglo XIX. Esta imagen contrasta con otra, donde se le ve tocando la guitarra flamenca, una de sus pasiones.
En un escritorio, las fichas bibliográficas con las que trabaja Didi-Huberman se exhiben como un rompecabezas conceptual y filosófico. Este detalle permite vislumbrar el proceso creativo detrás de la obra expuesta.
El filósofo Georges Didi-Huberman ha estado compartiendo su visión sobre el Renacimiento, un período que según él es muy perverso. Al analizar obras como La Primavera de Sandro Botticelli, destaca la violencia y la explotación sexual que se ocultan detrás de una apariencia idílica.
En este contexto, Didi-Huberman critica el academicismo clásico por su visión idealizada del ser humano. Según él, esta perspectiva no solo es engañosa sino también dañina, ya que perpetúa la idea de que el Renacimiento fue un período de perfección y armonía.
Al abordar temas más contemporáneos, Didi-Huberman se refirió a la inteligencia artificial como una cuestión preocupante. Se muestra en desacuerdo con la idea de que los algoritmos sean la naturaleza" actual, afirmando que esta noción es fácilmente refutable.
Didi-Huberman también mencionó el contrato entre el Estado y el ciudadano, un tema que se remonta a la obra de Thomas Hobbes. Según él, este contrato se parece al modelo de seguridad y libertad ofrecido por los algoritmos, pero sostiene que es una ilusión.
En este sentido, Didi-Huberman sostiene que nuestra sociedad está sumida en un exceso de imágenes y estímulos visuales que pueden llevar a un estado de pasmo psíquico.
La presencia de imágenes en nuestras vidas es abrumadora, tanto en la Edad Media como en la actualidad. En el pasado, al entrar a una iglesia italiana se encontraban miles de imágenes: ángeles, demonios, santos y Cristo, lo que generaba un ambiente asfixiante.
Pero hay quienes crean estas imágenes magníficas, destacando entre la multitud. Aunque hoy en día nos obsesionamos con el número de imágenes, también existen muchas palabras que pueden ser elegidas para leer en lugar de otras.
Datos basados en información reportada originalmente por Gaceta UNAM.
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