Elementos del Ejército mexicano han llevado a cabo un operativo que resultó en la captura de diez miembros de una facción del cártel de Sinaloa. Este grupo es liderado por Aureliano Guzmán Loera, conocido como “El Guano”, hermano del infame Joaquín “El Chapo” Guzmán. La acción, realizada en el norte del país, fue posible gracias a la información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos.
Las detenciones se llevaron a cabo en Tamazula, un poblado serrano situado en los límites de Durango y Sinaloa, una región considerada como un bastión de “El Guano”. Entre los detenidos se encuentran tres de los colaboradores más cercanos al delincuente: Abel N, quien es descrito como su mano derecha y persona de mayor confianza; Eber Israel N, que desempeñaba funciones como operador financiero y logístico; y Etzair Lugo N, encargado de su seguridad. Esta información fue confirmada por un comunicado de la Secretaría de la Defensa.
Este operativo no es un hecho aislado; en diciembre se había desplegado otro operativo militar en la misma área, utilizando helicópteros, con el objetivo de capturar a Aureliano Guzmán. Este esfuerzo se produce en un contexto más amplio de confrontación por el control del cártel de Sinaloa, ya que otros herederos de “El Chapo” están inmersos en una lucha interna contra facciones relacionadas con Ismael Zambada, otro cofundador del cártel actualmente en prisión en Estados Unidos.
Con Joaquín “El Chapo” Guzmán cumpliendo cadena perpetua en una cárcel estadounidense y dos de sus hijos también encarcelados, la lucha por el liderazgo del cártel se ha intensificado. Las operaciones militares se ejecutan en medio de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, especialmente luego de que se revelara la presencia de agentes estadounidenses durante el operativo antinarcóticos, lo que ha generado un choque con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Ella ha insistido en que cualquier colaboración debe limitarse a la compartición de información y ha rechazado la ayuda militar ofrecida por el presidente estadounidense Donald Trump.
La situación en la región es volátil, y la reciente captura de miembros clave del cártel de Sinaloa sugiere que las autoridades mexicanas están intensificando esfuerzos para contener la violencia relacionada con el narcotráfico. La participación de agencias estadounidenses en operaciones en territorio mexicano, específicamente las que involucran agentes de la CIA, ha suscitado críticas y objeciones por parte de la administración mexicana, que defiende la soberanía del país y rechaza las acciones militares sin el debido permiso.
Este contexto no solo destaca la persistente lucha contra el narcotráfico en México, sino también las complejas dinámicas de poder que emergen entre cárteles, así como las tensiones políticas que surgen en el ámbito de la seguridad nacional. A medida que los operativos continúan, la pregunta sobre el futuro del cártel de Sinaloa y el impacto de estas acciones tanto en informacion.center como en la región permanece abierta.
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