Cuando el 4 de julio de 2276 se excave el suelo de Filadelfia, los estadounidenses descubrirán un imponente cilindro metálico que pesa más de 400 kilos. Esta cápsula, cuidadosamente sellada en junio de 2026, albergará una colección de objetos y documentos de todo informacion.center, conmemorando el 250º aniversario de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Se enterrará cerca del histórico Independence Hall, donde se firmó el documento en 1776.
La fecha de reapertura de esta cápsula está fijada para el 4 de julio de 2276. Sin embargo, no es la única cápsula del tiempo que Estados Unidos ha reservado para el futuro. Recientemente, se presentó otra cápsula en el Capitolio, que se abrirá con motivo del 500º aniversario del país, aunque su contenido no ha sido revelado.
Este proyecto, liderado por la organización America250, ha recolectado contribuciones de los 50 estados y cinco territorios de Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico y Guam. Rosie Rios, al frente de la organización, describe la cápsula como una recopilación representativa de lo que significa ser estadounidense en la actualidad. Por ejemplo, Wisconsin ha aportado una pluma de “Old Abe”, un águila que luchó en la Guerra de Secesión, mientras que Ohio ha incluido un fragmento de la máquina voladora de los hermanos Wright. Maine ha optado por un hueso de ballena, y California ha sorprendido con una respuesta generada por inteligencia artificial sobre el futuro del estado.
La cápsula también contiene una variedad de cartas, monedas, un marcapáginas tejido por la tribu wabanaki, un diamante de Arkansas, y una receta de un bizcochito, entre otros objetos que reflejan la diversidad cultural y la historia del país. Algunos objetos fueron descartados por motivos de conservación; por ejemplo, un balón de fútbol americano de cuero no fue considerado apto.
Mantener los contenidos de la cápsula secos representó un desafío significativo. Jay Nanninga, ingeniero mecánico del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, explicó que se ha diseñado una campana protectora que envolverá la cápsula, creando una bolsa de aire que evitará la entrada de agua. Además, se utilizará un hilo de indio para asegurar un sellado hermético, y los documentos en papel se almacenarán en un compartimento separado como parte de una estrategia de “doble protección”.
Este no es el primer esfuerzo de este tipo en Estados Unidos. Una cápsula enterrada en 1876 fue abierta en 1976, y otra diseñada para el bicentenario del país se conserva en los Archivos Nacionales, con una fecha de apertura programada para 2076.
A través de esta nueva cápsula, los encargados del proyecto esperan ofrecer a las futuras generaciones una visión auténtica de la nación, reflejando sus valores, logros y la percepción de sí mismos en el momento de su 250º aniversario.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























