La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha denunciado una “ofensiva” política y mediática dirigida no solo contra su gobierno, sino también contra el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Durante una reciente conferencia de prensa matutina, Sheinbaum argumentó que esta campaña busca debilitar a la Cuarta Transformación mediante acusaciones que vinculan al partido Morena con el crimen organizado.
La reaparición pública de López Obrador ha generado tanto interés como controversia. La presidenta respaldó una carta del exmandatario, en la que advierte sobre posibles intentos de intervención extranjera en los asuntos internos de México. Al respecto, Sheinbaum aseguró que esta misiva no pondrá en peligro la relación bilateral con Estados Unidos, afirmando que su gobierno mantiene un diálogo respetuoso con la administración del presidente Donald Trump.
En un giro notable, mencionó que el secretario de Seguridad Nacional de EE. UU. ha reconocido el respeto que México tiene hacia su soberanía, sugiriendo que Washington también debe actuar conforme a ese principio. A pesar de las diferencias existentes, Sheinbaum sostuvo que las conversaciones con Trump han estado marcadas por un respeto mutuo.
Sin embargo, la presidenta fue contundente al señalar a sectores de la ultraderecha estadounidense y mexicana como impulsores de esta narrativa con fines electorales, en vista de las elecciones en EE. UU. programadas para noviembre de 2026 y las elecciones mexicanas de 2027. De acuerdo a sus palabras, cualquier acusación contra funcionarios mexicanos debe ser investigada de acuerdo con las leyes nacionales y a través de instituciones como la Fiscalía General de la República.
Sheinbaum rechazó la idea de que México deba aceptar sin cuestionamientos las acusaciones que provengan del Departamento de Justicia de EE. UU., señalando que permitir que instituciones extranjeras determinen quién debe gobernar en México representaría un grave riesgo para la soberanía nacional. “El momento en que extranjeros decidan por nosotros es muy peligroso”, enfatizó.
La mandataria concluyó advirtiendo que la discusión actual tiene implicaciones que podrían afectar a futuras generaciones, subrayando la importancia de preservar la independencia nacional en medio de crecientes presiones externas. Esta situación, actual hasta el 5 de junio de 2026, es un reflejo de un contexto político complejo y en constante evolución, donde la soberanía y la autonomía de México se encuentran en el centro del debate político.
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