Trabajadores de diversas áreas en Volkswagen de México han dado un paso significativo en el panorama laboral del país. Empleados de producción, servicio médico, relaciones laborales, y otros sectores, han iniciado el proceso legal para establecer un contrato colectivo de trabajo, lo que marca el primer intento de este tipo en la historia de la empresa para este segmento de trabajadores.
Este ambicioso proyecto, que busca representar a personal administrativo de la planta matriz en Puebla y sus filiales, Volkswagen Group Services y Volkswagen Group Academy, ha sido encabezado por un grupo de empleados que buscan una mayor estabilidad laboral y mejores condiciones. Esta iniciativa se fundamenta en el artículo 9 de la Ley Federal del Trabajo, que define los criterios para identificar al personal de confianza. Según los promotores, sus funciones no encajan en las categorías que obstaculizan el ejercicio de derechos colectivos, lo que les da la facultad de organizarse.
La Unión General de Trabajadores (UGM), que respalda este movimiento, ha destacado la política de neutralidad de la empresa, evidenciada en su código de conducta. Esta política respeta el derecho de los trabajadores a organizarse, y el movimiento busca cambiar de contratos individuales a un esquema colectivo, proporcionando así una mayor estabilidad frente a desafíos económicos.
El desafío es significativo. Los voceros de esta iniciativa, Diana Moctezuma y Roberto Castañeda, han informado que el objetivo es representar a aproximadamente 6,000 empleados administrativos en Puebla y sus filiales. Hasta ahora, el sindicato ha conseguido más de 250 afiliaciones, junto con un respaldo de firmas superior a esa cifra, que resultan esenciales para solicitar la constancia de representatividad ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Para avanzar en este proceso, se requiere el apoyo del 30% de la plantilla laboral para gestionar dicha constancia, un paso crucial antes de proceder con la firma del contrato colectivo. Es importante señalar que la UGM opera de manera independiente del sindicato de técnicos operativos que ya está en funciones en la planta, y su modelo se inspira en las prácticas de diálogo social de la sede del grupo en Alemania.
Esta situación llega en un contexto donde los retos económicos a nivel internacional están generando preocupación entre los trabajadores, haciendo aún más relevante la búsqueda de un contrato colectivo que resguarde sus derechos e intereses. La determinación de estos empleados puede cambiar la dinámica laboral en Volkswagen de México y podría establecer un precedente para otros trabajadores en informacion.center.
Actualización: La información presentada corresponde al 28 de mayo de 2026.
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