Kevin Hart, el reconocido cómico y actor, ha cultivado una fascinación notable por los relojes, coleccionando más de 250 piezas que reflejan su personalidad y su historia. Según Hart, la pieza que mejor simboliza su esencia es el Patek Philippe 5004, un reloj tan significativo para él que posee tres versiones. “Es un regalo para mí cada vez que elijo usarlo”, afirma, habiéndolo lucido en ocasiones destacadas como los BET Awards y The Tonight Show. Aunque su colección incluye relojes más raros y llamativos, su adoración por el 5004 resalta su profundo respeto por la historia de la relojería.
Al igual que muchos coleccionistas afortunados, Hart comenzó su viaje adquiriendo relojes para conmemorar hitos en su carrera. Sin embargo, su pasión lo llevó a profundizar en la búsqueda de raridades de marcas veneradas como Patek Philippe y Audemars Piguet. “Una vez que entré en ese ámbito, simplemente no pude detenerme”, confiesa.
Hoy en día, Hart elige relojes no solo para marcar momentos en su vida, sino para enriquecer la narrativa de su colección. Con una mentalidad casi de historiador, analiza la procedencia de cada pieza y su significado en la evolución de la marca. Este enfoque revela por qué el 5004 ocupa un lugar tan especial en su colección.
Debutando en 1994, el modelo 5004 es pionero al ser el primer reloj de producción en serie que combina un calendario perpetuo, capaz de mostrar la fecha correcta hasta 2100, con un cronógrafo de doble función. Este avance técnico no solo marca un hito en la historia de la relojería, sino que también tiene un alto precio en el mercado. Hoy, los modelos en metales preciosos como el de Hart a menudo alcanzan cifras cercanas a los $400,000.
En su compacto tamaño de 36.5 mm, el 5004 representa el tiempo de manera grandiosa, permitiendo medir los próximos 74 años sin necesidad de intervención humana. Esto resuena con la razón por la cual Hart se enamoró de los relojes: por su capacidad de “hacerlo sentir” el paso del tiempo. “Valoro mi tiempo”, señala, reflejando su dedicación en cada aspecto de su vida.
Su entusiasmo lo llevó a adquirir versiones en diferentes metales, incluyendo acero inoxidable y oro rosa, y su conexión con la industria le ha permitido adelantarse a lanzamientos futuros, asegurando incluso algunas piezas que saldrán en 2028.
Consciente del paso del tiempo, Hart ha dejado claras sus intenciones respecto a su colección para el futuro. “[Mis hijos] saben que, mis bebés, van para ustedes”, comparte, deseando que puedan apreciar estas obras maestras como un legado familiar. Sin embargo, hay una condición: “No vendan mis cosas”.
Este relato del amor de Kevin Hart por la relojería no solo destaca su veneración por el tiempo, sino también su deseo de transmitir un legado perdurable a su familia. Su historia encapsula la conexión emocional que muchos coleccionistas sienten hacia sus piezas, destacando el valor del tiempo en todas sus formas.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























