https://informacion.center.com/
El pobre Gennaro Majello no podía más. El napolitano solo quería dar de comer y ganarse su propio pan. Pero había tenido que mantener su tienda cerrada durante muchos meses. ”No podía abrir por miedo a que los franceses fueran a cenar y no pagaran”, escribió en 1799 en una súplica al rey Fernando IV. A falta de clientes, solo acumulaba deudas y temía pasar de los fogones a la cárcel. Así que buscó ayuda ante el maltrato de los soldados extranjeros. Más de dos siglos después, el episodio aún despierta cierta compasión. Pero contiene, con perdón de Majello, otro interés mucho mayor: supone la primera mención de una pizzería que el historiador Luca Cesari ha encontrado. Su Historia de la pizza (Altamarea) encierra muchas más sorpresas, como las paupérrimas recetas originales o el rol decisivo de EE UU en su triunfo. Resulta que el plato quizás más icónico del mundo cocinó su éxito a fuego muy lento. Y no se infló hasta mediados del siglo pasado.


Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación.


























