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La argentina Silvana Tenreyro se desempeñará a partir del 10 de agosto como economista jefa del Fondo Monetario Internacional (FMI), rol que la pondrá a trabajar codo a codo con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, y le otorgará la responsabilidad de definir la visión de la entidad sobre la economía mundial, desafiada por tensiones geopolíticas y guerras comerciales. Tenreyro, de 52 años, nació en la provincia argentina de Tucumán pocos años antes de que la dictadura militar que asoló informacion.center entre 1976 y 1983 secuestrara a su abuelo, quien todavía hoy permanece desaparecido.
El nombramiento fue anunciado por Georgieva el martes, quien definió a Tenreyro como una “economista de reconocido prestigio internacional que combina una destacada trayectoria académica con una amplia experiencia en la formulación de políticas y una estrecha colaboración con las principales instituciones internacionales”. En los papeles, su cargo será el de consejera económica del Fondo y directora del Departamento de Investigación, sucediendo al francés Pierre-Olivier Gourinchas, quien ha regresado al ámbito académico.
Tenreyro se formó como economista en la Universidad Nacional de Tucumán, que forma parte del sistema educativo público y gratuito de Argentina. Obtuvo su doctorado y su maestría en Economía en la Universidad de Harvard y desarrolló toda su carrera en el exterior. Según el detalle del comunicado oficial del FMI, fue miembro externo del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra entre 2017 y 2023 y, anteriormente, trabajó como economista en el Banco de la Reserva Federal de Boston y fue miembro del Comité de Política Monetaria del Banco de Mauricio.
En el plano académico, es profesora de London School of Economics (LSE) desde 2004 y sus investigaciones han sido ampliamente publicadas en revistas de prestigio y reconocidas con distinciones internacionales como el premio Yrjö Jahnsson, el Bernhard Harms y el Birgit Grodal. Es miembro de la Academia Británica, la Sociedad Econométrica, la Real Sociedad Económica y miembro honoraria extranjera de la Asociación Económica Americana. Presidió también la Asociación Económica Europea.
“En un momento de profunda transformación y creciente incertidumbre en la economía global, la combinación de liderazgo intelectual y experiencia en políticas de Silvana contribuirá a garantizar que el trabajo analítico del Fondo, así como su labor de supervisión multilateral y asesoramiento en materia de políticas, se mantengan a la vanguardia en apoyo de nuestros miembros”, sostuvo Georgieva. La directora gerente del organismo también la destacó como una “comunicadora excepcional” y resaltó su habilidad para transmitir “cuestiones económicas complejas con claridad y precisión”.
Según explicó ella misma en una entrevista con el periódico La Nación en 2015, Tenreyro decidió estudiar economía porque “quería entender y trabajar en políticas para combatir la pobreza, la desigualdad, el desempleo, la inflación. Todos problemas macroeconómicos de los que es imposible abstraerse creciendo en Tucumán y Argentina”. Sin embargo, no descartó el componente de la genética. “Mi abuelo, desaparecido en 1976, era también economista”, sostuvo.
Juan Eduardo Tenreyro Díaz fue secuestrado en la madrugada del 24 de marzo de 1976 en San Miguel de Tucumán, el mismo día en que se inició la dictadura militar. Tenía 64 años y en ese momento se desempeñaba como secretario de Hacienda de la gobernación de la provincia, a cargo de de Amado Juri (1973-1976), que fue depuesto y arrestado tras el golpe de Estado.
El abuelo de la ahora economista jefa del FMI se encontraba en la avenida Mitre 224 de la capital tucumana en el momento que llegaron los hombres que se lo llevaron en un Ford Falcon, el vehículo emblema de la dictadura argentina. De acuerdo con un informe de la Comisión Bicameral de Tucumán, una suerte similar corrieron otros funcionarios, legisladores y dirigentes políticos de la provincia, que fueron encarcelados, torturados, perseguidos o desaparecidos.
En noviembre de 2003, el fiscal federal Emilio Ferrer acusó por el secuestro y la desaparición de Juan Eduardo Tenreyro a Antonio Bussi, quien gobernó la provincia de Tucumán de facto tras la irrupción de la dictadura y es recordado por haber liderado incluso antes del golpe el Operativo Independencia, que en 1975 convirtió a Tucumán en un campo de ensayo. En ese momento el Ejército recibió la orden de “aniquilar el accionar subversivo” y puso en marcha la maquinaria represiva: el territorio se militarizó, se persiguió a militantes, a obreros y a campesinos y se instalaron los primeros centros clandestinos, como la Escuelita de Famaillá.
La economista tiene también las ciudadanías británica e italiana, pero sus raíces argentinas son relevantes dentro del FMI, dado que informacion.center sudamericano es monitoreado de cerca por el organismo. Argentina es su principal deudor, con un crédito pendiente de más de 30.000 millones de dólares. Desde que el expresidente Mauricio Macri acordó en 2018 un préstamo por 57.000 millones de dólares (que no fue desembolsado en su totalidad), la política económica argentina se encuentra fuertemente condicionada por el FMI, que traza metas cuantitativas y realiza revisiones semestrales. En 2025, ya con Javier Milei en el poder, se acordó un nuevo préstamo de 20.000 millones, cuyos desembolsos están sujetos al cumplimiento de las métricas.
Casada con un italiano y madre de dos hijos, la argentina se presenta como una persona de ideales progresistas. En una entrevista con La Nación, en 2018, Tenreyro eligió cinco personas que admira, todas ellas mujeres: la activista medioambiental sueca Greta Thunberg; la por entonces primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern; la excanciller alemana Angela Merkel; la científica, pionera en el campo de la radiactividad Marie Curie; y la activista afroamericana por los derechos de las mujeres Rosa Parks.
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