Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han dado a conocer el inicio de una operación militar en el sur de Líbano, diseñada para desmantelar las infraestructuras de Hezbollah y fortalecer las posiciones defensivas a lo largo de la frontera. Este despliegue se ha llevado a cabo en áreas estratégicas como la cresta de Beaufort y Wadi al Saluki, zonas que, según el Ejército israelí, han sido utilizadas por Hezbollah para coordinar ataques contra el territorio israelí.
La ofensiva comenzó a gestarse hace varios días y responde a la estrategia de neutralizar las amenazas que este grupo representa, especialmente en la región de Galilea y sus alrededores. Las FDI han declarado su intención de desmantelar la infraestructura terrorista y eliminar a los actores involucrados, un esfuerzo que se ha expandido a otras ubicaciones según las necesidades operativas. El Comando Norte está liderando la misión, aprobada por el Jefe del Estado Mayor, el teniente general Eyal Zamir, quien también indicó que esta operación se había planificado meticulosamente.
Las acciones militares se han centrado en desestabilizar las capacidades de Hezbollah, con un enfoque particularmente fuerte en áreas que, según Israel, cuentan con respaldo iraní. Desde la cresta de Beaufort, el grupo ha coordinado diversas acciones militares que han resultado en ataques contra civiles y personal militar israelí. En este contexto, las FDI informaron que bombardearon instalaciones de lanzamiento de proyectiles que han sido utilizadas para agredir a su población.
Antes de la incursión terrestre, la Fuerza Aérea israelí lanzó un ataque coordinado sobre las posiciones de Hezbollah, complementado con disparos de artillería y la utilización de tanques. El objetivo es consolidar el control sobre la cresta de Beaufort y Wadi al Saluki, asegurando que estas infraestructuras se mantengan fuera del alcance del grupo chií.
En una reciente actualización, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confirmó que las tropas cruzaron el río Litani, aproximadamente a 30 kilómetros al norte de la frontera, destacando la importancia estratégica de estas acciones, que llegan hasta Beirut y el valle de Bekaa. Netanyahu, en un mensaje a las tropas, enfatizó que el Ejército israelí ha realizado ataques frontales, buscando debilitar significativamente a Hezbollah.
El sentido de urgencia se evidencia en las órdenes de evacuación emitidas para varias comunidades del sur de Líbano, al norte del río Litani, en respuesta a la escalada de hostilidades. Durante las recientes ofensivas nocturnas, al menos tres personas han perdido la vida y varias más han resultado heridas, según reportes oficiales.
Este conflicto, que ha visto un aumento en la intensidad desde marzo de 2026 tras la muerte del exlíder supremo iraní, Ayatollah Ali Khamenei, plantea un escenario complicado y volátil en la región. Ambos lados habían acordado un alto al fuego en noviembre de 2024, aunque las tensiones han continuado, con Israel llevando a cabo bombardeos y manteniendo presencia militar en el sur de Líbano bajo el pretexto de defenderse contra Hezbollah.
La situación sigue evolucionando, y las FDI han reafirmado su compromiso de operar hasta que se eliminen las amenazas al Estado de Israel.
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