En un choque electrificado en Atlanta, Egipto se vio envuelto en una controversia arbitral que ha suscitado una intensa discusión tras su derrota 3-2 frente a Argentina. La polémica central surgió al minuto 58, cuando el VAR, tras revisar una jugada previa, anuló un gol de Mostafa Ziko debido a una falta de Marawan Attia sobre Lisandro Martínez. Este incidente dejó a los aficionados egipcios y a su cuerpo técnico con la sensación de injusticia, ya que el gol del 2-0 para Egipto parecía inminente.
A pesar de su esfuerzo en el campo, los jugadores egipcios no pudieron contener su frustración cuando, ya en el tiempo añadido, se reclamó un posible penal sobre Mohamed Salah. Sin embargo, el árbitro François Letexier decidió no detener el juego, y una vez más, el VAR no intervino, lo que generó aún más inconformidad entre los integrantes de la selección egipcia. La decisión de dejar seguir la jugada, que culminó en el gol del triunfo de Enzo Fernández, intensificó las quejas sobre la actuación del VAR.
El seleccionador de Egipto, Hossam Hassan, no tardó en manifestar su descontento, calificando el arbitraje de “injusto” y sosteniendo que su equipo merecía la victoria. Además, acusó a las autoridades del fútbol de favorecer a Argentina en su búsqueda de un segundo título consecutivo. Con un gesto que simbolizaba su protesta, Hassan cruzó los brazos, demandando atención a los insultos racistas que supuestamente recibió su equipo durante el encuentro.
A estas preocupaciones se sumaron las críticas de Hassan hacia el horario del partido, programado a mediodía, sugiriendo que esta decisión estaba fuera de lugar y que debió ser tomada por alguien ajeno a la experiencia futbolística. La intensidad de la exigencia de justicia se reflejó en las declaraciones de Mostafa Ziko, quien expresó que el partido estaba amañado, señalando inequívocamente la aparente falta de imparcialidad por parte del árbitro.
Este apasionante encuentro no solo dejó en el aire un sinfín de preguntas sobre la justicia en el fútbol, sino que también reavivó el debate sobre el uso del VAR y su impacto en el deporte. La reacción de Egipto y las acusaciones de sus jugadores subrayan la complejidad de decisiones arbitrales que pueden alterar el rumbo de un torneo crucial. Con el eco de estas controversias resonando, queda por ver cómo se abordarán en futuros encuentros.
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