El comité coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras de Guatemala ha expresado en un comunicado su firme respaldo a la cooperación en materia de seguridad entre Guatemala y Estados Unidos. Considerada como una alianza estratégica, esta colaboración se enmarca en el objetivo de fortalecer la seguridad hemisférica al enfrentar de manera conjunta amenazas transnacionales y promover una mayor estabilidad regional.
El Ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, se ha empleado en aclarar que Estados Unidos no llevará a cabo maniobras militares ni operaciones antidrogas en territorio guatemalteco. Esta declaración surge como respuesta a un artículo publicado por The New York Times, que mencionaba la posibilidad de ataques aéreos conjuntos. En medio de un ambiente político tenso, varios diputados guatemaltecos han señalado que un acuerdo de esta magnitud requeriría la aprobación del Congreso, lo que añade una capa adicional de complejidad a la situación.
Sáenz reafirmó que no habrá soldados extranjeros realizando operaciones en el espacio aéreo, marítimo o terrestre de Guatemala, un punto que también fue subrayado por el presidente Bernardo Arévalo. El Ministro enfatizó que la constitución del país prohíbe una intervención de esa naturaleza, lo que se traduce en una limitación clara sobre la cooperación ofrecida por Estados Unidos.
La controversia se avivó tras el mencionado artículo de The New York Times, que sugirió que Guatemala habría aceptado llevar a cabo ataques aéreos con Washington para enfrentar a los carteles de la droga, comenzando el próximo mes. En contraposición, Arévalo detalló que su solicitud al Gobierno de EE. UU. es para recibir apoyo en operaciones lideradas por las fuerzas guatemaltecas, siempre en el marco del interés estadounidense en combatir el narcotráfico.
El mandatario ha insistido en que Guatemala no firmará ningún acuerdo que no esté alineado con la Constitución y la legislación vigente. La cooperación se enmarca dentro de un histórico de colaboración que ya existe entre los dos países, buscando una intensificación en el apoyo mutuo.
Henry Sáenz mencionó que el marco legal para esta cooperación ya está establecido: “Miran las leyes vigentes, los convenios que tenemos con Estados Unidos, tenemos protocolos para todo. Esto ya lo tenemos bien reforzado y bien cubierto”. A lo largo de los años, Guatemala ha logrado acceder a tecnología y armamento actualizado para combatir el crimen organizado transnacional, destacando la importancia de los equipos militares donados por su socio estratégico.
Según Sáenz, lo que busca ahora Guatemala es expandir estos esfuerzos debido a los resultados positivos obtenidos en la lucha regional contra el narcotráfico. Su declaración coincide con las fricciones en torno a iniciativas como el Escudo de las Américas, una coalición contra el crimen transnacional promovida durante la administración de Donald Trump, en la cual varios gobiernos de izquierda en la región han optado por no involucrarse.
Esta situación, llena de matices y tensiones, refleja no solo el delicado equilibrio político entre Guatemala y EE. UU., sino también el complejo entramado de intereses que define la seguridad en la región. La cooperación, aunque limitada, sigue siendo una herramienta esencial en la búsqueda de estabilidad y seguridad, tanto para Guatemala como para sus aliados en el hemisferio.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























