Este jueves, 20 de febrero de 2026, la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE) dio un paso significativo al iniciar formalmente su etapa operativa en Querétaro, durante su primera asamblea. En este encuentro, se adoptó por consenso un marco jurídico que regirá su funcionamiento y se eligió a México como presidente de la Asamblea. Esta agencia surge como una respuesta conjunta de naciones de América Latina y el Caribe para avanzar en el ámbito aeroespacial y reducir las brechas tecnológicas que enfrenta la región.
El evento tuvo lugar en el Palacio de Gobierno de Querétaro, donde Juan Ramón de la Fuente, secretario de Relaciones Exteriores, destacó la importancia de la ciencia y la tecnología como pilares estratégicos para el desarrollo de América Latina. “La investigación y la tecnología son fundamentales para proteger y defender nuestra soberanía”, subrayó el canciller ante representantes de los Estados miembros y del sector académico y empresarial. La ALCE, según De la Fuente, no solo busca fortalecer las capacidades aeroespaciales de la región, sino también garantizar que el espacio tenga un enfoque social e inclusivo que beneficie a las comunidades locales.
Además de la elección del presidente de la Asamblea, se designó a Óscar Freddy González Rivera como el primer secretario general de la agencia, quien tendrá su sede en el Centro Nacional de Tecnologías Aeronáuticas, también en Querétaro. La formalización de este organismo fue acompañada por el gobernador Mauricio Kuri y marca un hito en la colaboración regional, incorporando la participación de países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), así como de agencias espaciales extrarregionales, incluyendo las de España y Corea.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha indicado que la ALCE permitirá el desarrollo de proyectos orientados a las telecomunicaciones, el monitoreo ambiental, la gestión de riesgos de desastres y la seguridad alimentaria. Este esfuerzo simboliza no solo un avance en la cooperación regional, sino también un compromiso firme por potenciar el desarrollo sostenible y aumentar la autonomía tecnológica de América Latina y el Caribe.
Con el inicio de operaciones de la ALCE, se abre un nuevo capítulo en la historia espacial de la región, uno que promete transformar el panorama tecnológico y científico, creando oportunidades para la innovación y la colaboración a nivel internacional.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación



























