Los países de Centroamérica se encuentran en estado de alerta frente a los efectos de la tormenta tropical Cristina, que se formó el lunes en el océano Pacífico. Esta situación ha llevado a las autoridades de protección civil a tomar medidas preventivas, ante la inminente llegada de condiciones climáticas adversas.
El Centro Nacional de Huracanes de Miami ha indicado que Cristina presenta vientos sostenidos de 75 km por hora y se mueve hacia el norte a una velocidad de 7 km por hora. Ante este panorama, El Salvador y Guatemala han declarado “alerta naranja”, lo que implica una fase de precaución en áreas vulnerables.
En Guatemala, se pronostica que los mayores acumulados de lluvia se registren en el litoral, en el altiplano central y en los valles del este del país. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres ha advertido sobre la posibilidad de deslizamientos de tierra y otras emergencias relacionadas con el incremento de las precipitaciones.
En El Salvador, la preparación se ha intensificado. El director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, informó que se han habilitado 180 albergues a nivel nacional, anticipándose a las lluvias que la tormenta podría generar en los próximos tres días. Las autoridades están en alerta, buscando garantizar la seguridad de la población.
La situación no es distinta en Nicaragua, donde la copresidenta Rosario Murillo ha instado a la población a mantenerse alejada de la costa, debido a los riesgos asociados con las lluvias que han aumentado desde el domingo. Esta recomendación busca prevenir accidentes y proteger a los ciudadanos ante un escenario potencialmente peligroso.
Por su parte, la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras ha declarado alerta verde en nueve departamentos, una medida que enfatiza la vigilancia ante el avance de la tormenta. Según el informe del NHC, se espera que Cristina se desplace cerca de la costa de Nicaragua, Honduras y El Salvador hasta el martes, con un pronóstico de fortalecimiento gradual en los días siguientes.
Con más de 520,000 km² y 50 millones de habitantes, Centroamérica se sitúa como una de las regiones más vulnerables a los fenómenos meteorológicos, en gran parte debido a su ubicación geográfica que incluye una treintena de volcanes activos y la ocurrencia frecuente de terremotos, consecuencia de su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. La historia ha demostrado que esta región es susceptible a las intensas tormentas formadas en el Caribe y el Pacífico, subrayando la importancia de la preparación y la respuesta eficiente ante desastres naturales.
A medida que Cristina se acerca, el monitoreo continuo y la cooperación entre los países de la región son esenciales para mitigar los efectos de la tormenta y asegurar la protección de la población.
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