Un reciente decreto presidencial ha marcado un cambio significativo en las condiciones para la jubilación de trabajadores al servicio del Estado en México. Esta nueva normativa permite a los empleados, que cotizan bajo el régimen Décimo Transitorio del ISSSTE, reducir la edad requerida para tramitar su pensión por jubilación y anticipar su retiro.
La medida, que se dirige a aquellos que estaban activos al momento de la entrada en vigor de la Ley del ISSSTE de 2007, establece una reducción progresiva de la edad mínima para jubilarse. En un enfoque que busca reconocer las condiciones laborales históricas de las mujeres, el decreto establece que ellas podrán retirarse a los 53 años, mientras que sus homólogos masculinos lo harán a los 55 años a partir de 2034.
Para acceder a este beneficio, los trabajadores deberán cumplir con tres condiciones: pertenecer al régimen Décimo Transitorio, haber estado en activo desde la entrada en vigor de la mencionada ley y no haber optado por los bonos de pensión ofrecidos durante la transición. Los años de cotización necesarios se mantienen en 30 años para los hombres y 28 para las mujeres, y es importante señalar que esta política exclusivamente aplica para la modalidad de pensión por jubilación.
La implementación de este nuevo calendario de reducción de edad se llevará a cabo por etapas de tres años. Desde 2026 hasta 2027, la edad mínima será de 56 años para mujeres y 58 años para hombres. A partir de 2028 a 2030, las edades disminuirán a 55 y 57 años, respectivamente. Luego, entre 2031 y 2033, se ajustará a 54 y 56 años, y finalmente, desde 2034 en adelante, las edades se establecerán en 53 años para las mujeres y 55 años para los hombres.
Para aquellos trabajadores que cumplan con los años de servicio requeridos y la edad mínima vigente, que actualmente es de 56 años para mujeres y 58 años para hombres, el proceso de inicio de trámite ante las oficinas del ISSSTE ya está habilitado. Este decreto busca otorgar certeza jurídica a los beneficiarios del régimen anterior y avanzar hacia mejores condiciones de acceso a pensiones dignas después de décadas de servicio público.
Este cambio en la normativa es una medida que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores del Estado, facilitando su acceso a la jubilación en una etapa en la que muchos ya buscan disfrutar de un merecido descanso tras años de esfuerzo. Con esta reforma, se espera que el proceso de retiro se convierta en un momento más accesible y manejable para quienes han dedicado su vida al servicio público.
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